No importa si ves el partido desde un estadio, un restaurante, el Fan Fest o la sala de tu casa. Basta con ponerse la playera de la Selección Mexicana para que la experiencia cambie por completo. Lo que para muchos es una tradición o una forma de apoyar al Tricolor, en realidad tiene una explicación científica.

De acuerdo con Hugo Sánchez Castillo, investigador del Laboratorio de Neuropsicofarmacología y Estimación Temporal de la Facultad de Psicología de la UNAM, vestir los colores de México provoca una respuesta emocional que fortalece la sensación de formar parte de un mismo grupo.

Vestir la playera de la Selección Mexicana fortalece el sentido de pertenencia y la identidad colectiva, de acuerdo con un especialista de la UNAM./ AP

La camiseta funciona como un símbolo de identidad

Más allá del diseño o los colores, la playera representa un elemento que ayuda a construir una identidad compartida entre millones de aficionados.

El especialista explica que, al portar la misma indumentaria que otros seguidores, el cerebro interpreta que existe un vínculo con personas que comparten emociones, objetivos y una representación común del país.

“Una prenda que te permite de manera general mostrar la empatía, la identificación y literalmente mimetizarte como una masa representativa de un país”, señaló Hugo Sánchez Castillo.

Por ello, durante competencias como el Mundial 2026, la Copa Oro o cualquier partido de gran importancia, es común observar a miles de personas utilizando la camiseta del Tricolor como una forma de expresar ese sentimiento colectivo.

La empatía hace que vivas el partido como si estuvieras en la cancha

Según el investigador de la UNAM, cuando una persona considera que la Selección forma parte de su historia, cultura o identidad nacional, el cerebro desarrolla un proceso de identificación con los jugadores.

Según la UNAM, la emoción que despierta la Selección Mexicana tiene una explicación desde la neurociencia y la psicología./ Gaceta UNAM

Ese mecanismo provoca que las emociones del equipo también sean experimentadas por los aficionados, lo que ayuda a explicar las celebraciones, los abrazos entre desconocidos o incluso las lágrimas después de un gol o una derrota.

“Esta capacidad cognitiva como proceso neurobiológico es muy importante, porque cuando la logramos, nos alineamos en términos emocionales y, entonces, al contar con ésta –en dicho caso hacia un grupo de deportistas que nos representan (incluso como nación)–, nos permite no sólo ser empáticos con ellos, sino identificarnos como parte de; y ahí es cuando se vuelve un efecto altamente emocional”.

¿Por qué haces cosas que normalmente no harías?

La explicación también involucra a la corteza prefrontal, una región del cerebro relacionada con el control de impulsos, la regulación de las emociones y la toma de decisiones.

Durante un partido de la Selección Mexicana, ese mecanismo puede disminuir temporalmente debido a la conexión que se genera con el resto de los aficionados.

“En algunas ocasiones estas estructuras son inhibidas. Es decir, algo que en una situación normal nos causaría extrañeza, como gritar en medio de un restaurante, nuestra corteza prefrontal lo inhibe y no gritas. Pero cuando estás en el partido futbol de la selección de México, se da esta mimetización, disminuye la actividad de la corteza prefrontal, te identificas con los otros, y de repente estás gritando frente a todos, en una situación que antes no harías”.

La playera de la Selección Mexicana representa mucho más que un uniforme; también refuerza el vínculo emocional con el equipo y el país./ AP

Para el especialista, este fenómeno explica por qué miles de personas reaccionan de manera muy similar durante un encuentro importante, aunque nunca se hayan visto antes.

Una emoción que permanece mucho después del silbatazo final

El investigador señala que esa conexión no termina cuando concluye el partido. La experiencia permanece en la memoria y vuelve a activarse cada vez que la Selección Mexicana disputa otro torneo importante.

Incluso, desde el punto de vista emocional, estas manifestaciones colectivas pueden ayudar a liberar tensión y ansiedad acumuladas.

La UNAM explica que usar los colores del Tricolor activa procesos relacionados con la empatía y la conexión emocional entre los aficionados./ AP

Mientras el Tricolor continúa su camino en el Mundial 2026, millones de mexicanos volverán a ponerse la camiseta verde. Para la ciencia, ese simple gesto representa mucho más que apoyar a un equipo: es una manera de reforzar la identidad y sentirse parte de una misma comunidad.