Desde el cielo, la sonrisa de Kobe Bryant alumbró de amarillo y púrpura la noche. Los Lakers aplastaron al Heat para conquistar el título 17 de su historia y postrarse junto a Celtics en lo más alto de la NBA como las franquicias más ganadoras de todos los tiempos, liderados por LeBron James, quien se convirtió en el tercer jugador en alzar el Larry O’Brien con tres camisetas distintas para así cumplir con la promesa que le hizo a ‘La Mamba’, quien puede descansar en paz apenas unos meses después de su haber perdido la vida.

A sido el propio LeBron quien se ha llevado el MVP de las Finales al promediar 29.8 puntos, 11.8 rebotes y 8.5 asistencias entre los seis juegos finales, lo que le permite adjudicarse por cuarta vez ser el jugador más valioso en estas instancias. 

Por Miami, Bam Adebayo fue el más activo con 25 tantos y 10 tableros, ni cerca de ser suficientes para detener a una marea amarillo y púrpura que inundó la Burbuja hasta convertirla en el escenario perfecto para enaltecer el legado de Kobe, quien junto a su hija la Mambacita, se abrazaron para festejar con el equipo que en vida tantas alegrías compartieron.

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