Las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de millones de personas, pero pasar demasiado tiempo frente a ellas podría estar relacionado con efectos negativos en la salud mental. Un nuevo estudio encontró una asociación entre el uso prolongado de estas plataformas y una mayor probabilidad de reportar depresión.
La investigación, publicada en la revista npj Mental Health Research, analizó información de adultos de entre 18 y 70 años. Los resultados mostraron que pasar al menos 150 minutos al día, es decir, dos horas y media, en redes sociales se relacionó con la depresión auto-reportada.
¿Cuánto tiempo en redes sociales se relaciona con la depresión?
Para realizar el estudio, los investigadores analizaron más de 183 mil encuestas recopiladas durante 11 años, a partir de 2014. Los participantes tenían entre 18 y 70 años y formaron parte de una encuesta anual enfocada en comportamientos y consumo de medios.
El análisis encontró que la relación entre depresión y pasar al menos 150 minutos diarios en redes sociales estuvo presente durante cada uno de los 11 años estudiados. Además, los investigadores observaron que esta asociación se volvió un predictor cada vez más fuerte de la depresión a lo largo del periodo analizado.
Los resultados también señalaron que las redes sociales mostraron una relación más estrecha con la depresión que otros factores analizados, entre ellos el trabajo, la formación académica, los videojuegos, navegar por internet o mirar televisión.
Para Hans Breiter, investigador principal y profesor de la Universidad de Cincinnati, los resultados representan una señal de alerta sobre el impacto que pueden tener estas plataformas. El especialista cuestionó que los usuarios estén expuestos a productos diseñados para mantener su atención durante largos periodos.
¿Por qué las redes sociales podrían estar relacionadas con la depresión?
Los investigadores consideran que parte de la explicación podría estar en la transformación que han experimentado las redes sociales con el paso de los años. Nicole Vike, investigadora senior asociada de la Universidad de Cincinnati y coautora del estudio, explicó que las primeras plataformas estaban más enfocadas en mantener contacto con personas conocidas.
Actualmente, los usuarios consumen con mayor frecuencia contenido producido por desconocidos, creadores digitales e influencers. De acuerdo con Vike, esta dinámica puede resultar especialmente difícil de abandonar debido a la capacidad de las plataformas para mantener la atención de sus usuarios.
El estudio también recoge las preocupaciones expresadas por los propios usuarios. Johnathan Avant, estudiante de doctorado de la Universidad de Cincinnati, señaló que en las propias redes sociales existen conversaciones constantes sobre el impacto que tienen estas plataformas en la salud mental.
A pesar de los resultados, los investigadores consideran que dejar las redes sociales por completo y de manera repentina probablemente no sea una solución realista. Martin Block, investigador principal y profesor emérito de la Universidad Northwestern, comparó su presencia en la sociedad actual con la que tuvo el automóvil hace más de un siglo.
Block señaló que, aunque las redes sociales forman parte de la vida cotidiana, su asociación con la depresión representa un efecto negativo importante, de manera similar a otros elementos de la vida moderna que también pueden estar relacionados con determinados riesgos.
Los especialistas no plantearon que las personas deban abandonar por completo estas plataformas, pero los resultados ponen sobre la mesa la importancia de observar cuánto tiempo se dedica diariamente a las redes sociales y su posible relación con el bienestar mental.

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