El Liverpool volvió a jugar en Anfield este domingo 4 de agosto, a un mes del trágico fallecimiento de Diogo Jota, y lo hizo en un emotivo amistoso frente al Athletic Club de Bilbao. El estadio, que no albergaba un partido desde el 25 de mayo, fue escenario de un conmovedor tributo al delantero portugués, fallecido junto a su hermano André Silva en un accidente automovilístico ocurrido el pasado 3 de julio en España.
Antes del inicio del encuentro, Phil Thompson, leyenda del club, y Jon Uriarte, presidente del Athletic Club, ingresaron al campo portando dos ramos de flores, que depositaron sobre el césped mientras el estadio guardaba un minuto de silencio. En las pantallas del estadio se leía la frase “You’ll Never Walk Alone”, acompañada de un mensaje de descanso eterno para los hermanos fallecidos.
El homenaje continuó con una de las muestras de cariño más potentes de la jornada: al minuto 20 con 11 segundos de partido, el tiempo exacto en el que se quiso recordar el dorsal de Jota (20) y el año de su llegada al club (2020-2021), todo Anfield se puso de pie. Aplausos cerrados, bufandas en alto, camisetas con el número 20 y banderines con su nombre llenaron las gradas. Los jugadores de ambos equipos, en un gesto espontáneo, detuvieron el juego y se unieron a la ovación.
Previamente, el club también anunció que el número 20 será retirado de manera oficial, como símbolo del legado de Jota. “Fue el número que usó con orgullo y distinción, lo que nos llevó a conseguir innumerables victorias en el proceso, y Diogo Jota será para siempre el número 20 del Liverpool Football Club”, indicó la institución en un comunicado.

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