Las selecciones de Marruecos y Haití regalaron uno de los duelos más entretenidos de la Fase de Grupos de la Copa del Mundo 2026, tras firmar un movido 4-2 en el Estadio de Atlanta. Con este resultado, el combinado africano aseguró su boleto a los dieciseisavos de final como segundo lugar del Grupo C, empatando con 7 unidades a Brasil, pero viéndose superado únicamente por la diferencia de goles.
El susto inicial y la respuesta antes del descanso
Fiel a su espíritu combativo, la escuadra haitiana no se amedrentó ante el subcampeón de África y pegó primero apenas al minuto 10. Una gran escapada individual de Wilson Isidor y el posterior desborde de Duverne terminaron provocando un infortunado autogol del guardameta Yassine Bounou para inaugurar la pizarra.
A partir de ahí, Marruecos monopolizó el esférico y arrinconó a los antillanos, convirtiendo al arquero Johny Placide en la figura con una impresionante doble atajada ante Ayoub El Kaabi y Achraf Hakimi. Sin embargo, la resistencia caribeña cayó al 38' cuando el propio Hakimi aprovechó un mal despeje para prender la pelota y decretar el 1-1.
La locura se desató en los instantes finales del primer tiempo. Al 43', Wilson Isidor sacó un auténtico zapatazo desde la frontal del área que dejó sin opciones a Bono, devolviéndole la ventaja a los suyos de forma momentánea. Prácticamente en la siguiente jugada (45+1'), Hakimi volvió a aparecer por la banda y mandó un centro preciso para que Ismael Saibari la empujara con potencia para el 2-2 definitivo antes del descanso.
Jerarquía y banquillo para liquidar
En el complemento, el ritmo se mantuvo tenso y equilibrado durante la primera media hora. Con el liderato del sector en juego, el estratega marroquí movió sus piezas e hizo ingresar a hombres de peso para destrabar el encuentro.
La fórmula rindió frutos al minuto 78. Soufiane Rahimi, quien había saltado desde el banquillo, cazó un balón llovido tras un centro al área y firmó la remontada con un certero remate de pierna derecha ante el estallido de la tribuna africana.
Con un cuadro haitiano totalmente desfondado en lo físico y volcado al ataque en busca del milagro, Marruecos capitalizó una pifia en la salida de la zaga central. Al minuto 89, el juvenil Gessime Yassine sentenció el encuentro empujando el balón a las redes de arco desprotegido, colocando el 4-2 final en el marcador electrónico.

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