Mientras cientos de rescatistas continúan trabajando entre edificios colapsados en Venezuela, un integrante del equipo mexicano se ha convertido en una de las imágenes más representativas de las labores de emergencia. Se trata de Mali, un pastor belga de siete años perteneciente a Topos Azteca, cuya participación ha sido clave para localizar personas atrapadas tras los terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio.

Acompañado por su entrenador y binomio, Miguel Ángel García, el perro rescatista permanece desplegado en Caracas y otras comunidades afectadas, donde continúa recorriendo zonas de alto riesgo en busca de sobrevivientes. Hasta el momento, ambos han participado en la localización de cuatro personas, de las cuales dos fueron encontradas con vida. Además, lograron ubicar a otro perro que permanecía atrapado entre los escombros.

El pastor belga de siete años se ha convertido en uno de los símbolos de esperanza durante la emergencia en Venezuela./ RS

¿Por qué Mali es tan importante en las labores de rescate?

La labor de un perro de búsqueda va mucho más allá de acompañar a los equipos de emergencia. Su entrenamiento especializado le permite detectar señales que resultan prácticamente imperceptibles para una persona, lo que acelera considerablemente las operaciones de rescate durante las primeras horas después de un desastre.

De acuerdo con Miguel Ángel García, los perros especializados cuentan con una capacidad extraordinaria para identificar la presencia de personas vivas, víctimas fallecidas e incluso animales atrapados gracias a la sensibilidad de su olfato y oído. Esa habilidad permite dirigir a los rescatistas hacia puntos específicos donde existen mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes.

La eficacia de estos animales tiene una explicación científica. Dependiendo de la raza y del entrenamiento recibido, su sentido del olfato puede ser entre 10 mil y 100 mil veces más desarrollado que el de un ser humano. Cuando alguien queda sepultado, el cuerpo libera dióxido de carbono, sudor y otros compuestos volátiles que se filtran por pequeñas grietas. Los perros aprenden a seguir ese rastro mediante una técnica conocida como "venteo", lo que facilita señalar el sitio exacto donde podría encontrarse una víctima.

Gracias a su entrenamiento especializado, Mali ayuda a localizar personas y animales atrapados entre los escombros./ RS

Un símbolo de esperanza entre los escombros

Cada rescate conseguido por Mali representa años de preparación y trabajo conjunto con su binomio. Mientras la maquinaria pesada remueve toneladas de concreto, el perro continúa inspeccionando estructuras colapsadas para detectar cualquier indicio de vida que permita orientar a los equipos de búsqueda.

Su trabajo ha convertido al integrante de Topos Azteca en uno de los rostros más reconocidos de la misión mexicana desplegada en Venezuela, donde decenas de rescatistas permanecen trabajando desde el 24 de junio para apoyar a las comunidades afectadas por los terremotos.