El esperado regreso de Conor McGregor a la UFC no solo marca el fin de una ausencia de cinco años, también deja una curiosidad que refleja el paso del tiempo dentro de las artes marciales mixtas.
El irlandés volverá a medirse con Max Holloway, un rival al que enfrentó por primera vez en 2013 y que, más de una década después, sigue compitiendo entre la élite del deporte.
Aquella primera pelea ocurrió cuando ambos apenas comenzaban a construir su legado en la UFC allá en 2013. McGregor derrotó a Holloway por decisión unánime, iniciando un camino que lo convertiría en la mayor estrella de la compañía, mientras que el hawaiano terminó por consolidarse como uno de los mejores peleadores de su generación y un futuro campeón.
Holloway, el único rival que sigue en la élite
Lo llamativo es que Holloway, hoy con 34 años, es el único rival en activo que permanece dentro de la UFC entre todos los peleadores que enfrentó McGregor durante el ascenso más exitoso de su carrera.
El hawaiano continúa siendo uno de los nombres más importantes de la división de peso ligero y volverá a cruzarse en el camino del irlandés más de 13 años después de su primer combate.
En contraste, gran parte de los rivales que ayudaron a construir la leyenda de McGregor ya se alejaron de las artes marciales mixtas profesionales. Marcus Brimage, Diego Brandão, Dustin Poirier, Dennis Siver, Chad Mendes, José Aldo, Eddie Álvarez, Khabib Nurmagomedov y Donald Cerrone ya no compiten en MMA. Incluso Poirier anunció su retiro este mismo año, cerrando definitivamente uno de los capítulos más importantes de su carrera.
Una revancha que une dos generaciones
El único caso distinto es Nate Diaz, quien continúa ligado al mundo de los deportes de combate, aunque su actividad ha disminuido considerablemente. El estadounidense disputó apenas una pelea este año, la primera que realizaba en cuatro años, por lo que su presencia en las MMA ya es esporádica y muy distinta a la de sus mejores años en la UFC.
Por ello, la revancha entre McGregor y Holloway adquiere un significado especial. Más allá de lo que ocurra dentro del octágono, el combate reunirá a dos peleadores que iniciaron su camino casi al mismo tiempo, pero que tomaron rumbos diferentes.
Mientras la mayoría de los antiguos rivales del irlandés ya colgaron los guantes, Holloway continúa vigente y será el último representante de aquella generación que aún puede desafiar a la mayor estrella que ha tenido la UFC.

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