Interpretar a Joaquín “El Chapo” Guzmán representa un desafío diferente al de construir un personaje completamente ficticio. Su rostro, historia y algunos episodios de su vida son ampliamente conocidos, además de que el narcotraficante ha sido llevado anteriormente al cine y la televisión.
Ante ese escenario, Héctor Kotsifakis tuvo claro uno de sus principales objetivos para La captura: evitar convertirlo en una caricatura, pero también impedir que su interpretación terminara haciendo una apología del personaje.
En entrevista con CONTRA, Kotsifakis habló sobre la responsabilidad de ponerse en los zapatos de una figura real de la magnitud de Guzmán, quien dentro de la nueva película de Netflix tiene además una función diferente a la de muchas historias relacionadas con su vida, pues esta vez la mirada está puesta principalmente en los dos policías que terminan frente a él y no en el narcotraficante.
La captura, dirigida por Chava Cartas, está inspirada en hechos reales y sigue a Arturo Carmona (Alfonso Herrera) y Héctor Rosales (Noé Hernández), dos policías federales que durante un patrullaje en Los Mochis, Sinaloa, se encuentran inesperadamente con uno de los criminales más buscados del mundo. La situación los coloca ante una decisión: cumplir con su deber pese al peligro o dejarse seducir por una oferta capaz de cambiar sus vidas.
Héctor Kotsifakis no quería caricaturizar ni glorificar a El Chapo
Para Héctor Kotsifakis, interpretar a una figura que existió y sobre la que existe una enorme cantidad de información agregó una responsabilidad particular al proceso de construcción del personaje.
El hecho de que tengas datos. y sea un personaje de esta envergadura o de ese tamaño como el que me tocó en esta película, sí claro que también tiene un compromiso distinto, que es el apegarme a un personaje de la realidad que ya vive y no hacerlo ni una caricatura ni tampoco hacer una apología de él, sino como quedarme en un nivel... Como si yo fuera él, ¿qué haría? Como a ese nivel.
explicó el actor.
La intención resulta especialmente relevante debido al enfoque elegido para La captura. Aunque Joaquín Guzmán es probablemente la figura más reconocible dentro de la historia, la película evita colocarlo como el héroe o centro absoluto de la narración y sigue principalmente la experiencia de los policías que se encuentran frente a él.
De acuerdo con el material oficial de la producción, precisamente uno de los objetivos de la cinta es formar parte de un cambio de narrativa mediante historias donde no gane el crimen organizado y donde existan héroes que realizan su trabajo pese a las adversidades.
Para Kotsifakis, todo personaje debe sentirse real
Más allá de tratarse de Joaquín Guzmán, Kotsifakis considera que el compromiso de un actor no debería disminuir cuando trabaja con un personaje ficticio, pues parte de su oficio consiste precisamente en construir una realidad alrededor de la persona que interpreta.
Yo como actor tengo el mismo compromiso moral y social de contar dignamente la vida de un personaje, sea de la realidad o no, porque para mí tiene que ser de la realidad. Para mí como actor, aunque sea ficción, es una realidad que yo tengo que construir en mi cabeza y hacerlo vivo y de verdad, como si el personaje existió o no existió antes.
señaló.
Sin embargo, reconoció que disponer de referencias concretas sobre una persona real modifica parte del proceso, especialmente cuando se trata de alguien con el peso mediático como el de El Chapo Guzmán.
En su caso, el punto de partida no consistió únicamente en reproducir características conocidas del narcotraficante, sino en colocarse desde la perspectiva del personaje para comprender cómo podría actuar dentro de las circunstancias planteadas por la película, sin que ese ejercicio implicara justificar sus acciones.
Mientras Alfonso Herrera y Noé Hernández encarnan a los policías que deben decidir hasta dónde están dispuestos a llegar para hacer lo correcto, Kotsifakis representa al hombre que pone a prueba esa decisión y cuya presencia convierte un patrullaje aparentemente ordinario en una situación en la que están en juego el dinero, la integridad y la propia vida.
La captura, protagonizada por Alfonso Herrera, Noé Hernández y Héctor Kotsifakis, está disponible en Netflix desde este 21 de agosto.

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