“No todos los héroes llevan capa”; algunos usan uniforme, cargan un arma y llevan una placa en el pecho. Su superpoder no es volar ni tener una fuerza extraordinaria. A veces es algo tan sencillo de decir, pero tan complicado de hacer: cumplir con su trabajo y hacer lo correcto.

Esa fue la disyuntiva de Arturo Carmona y Héctor Rosales, dos policías federales que durante un patrullaje en Los Mochis, Sinaloa, se toparon casi por accidente con Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”. De un momento a otro dejaron de estar frente a una revisión cualquiera y terminaron con uno de los criminales más buscados del mundo en sus manos. Ahí comenzó el verdadero problema: ¿qué hacer cuando cumplir con tu deber también puede poner en riesgo tu vida?

Alfonso Herrera y Noé Hernández interpretan a los policías Arturo Carmona y Héctor Rosales. / Cortesía Netflix

La Captura, que llegó a Netflix este 21 de agosto, lleva a la pantalla una historia inspirada en hechos reales sobre dos policías que estuvieron frente a Joaquín “El Chapo” Guzmán y su última detención desde una perspectiva diferente.

En esta producción, el narcotraficante más buscado del mundo no es el protagonista; la historia coloca en el centro a dos policías comunes que, rodeados de miedo, amenazas, tentaciones y dudas, se aferran a una convicción: hacer su trabajo y cumplir con su deber

Bajo la dirección de Chava Cartas (Contraataque, 2025), La Captura reúne a Alfonso Herrera, Noé Hernández y Héctor Kotsifakis en una historia en la que hacer lo correcto no necesariamente significa tomar la decisión más sencilla, sino asumir las consecuencias que vienen con ella. 

En entrevista con CONTRA, los protagonistas hablaron sobre esta decisión de contar una historia relacionada con el narcotráfico sin colocar al criminal como héroe o personaje central. Para ellos, La Captura representa también una oportunidad para mostrar otra cara de México y reconocer a quienes, independientemente de su profesión, deciden actuar correctamente incluso cuando las circunstancias parecen jugar en su contra

Arturo y Héctor pasan de un patrullaje cotidiano a encontrarse frente a uno de los narcotraficantes más buscados del mundo. / Cortesía Netflix

 “Representan a este grupo de mexicanos que hacen lo correcto” 

Para Alfonso Herrera, quien interpreta a Arturo Carmona, estos dos policías representan precisamente a esos mexicanos que, pese a las dificultades económicas y personales, buscan salir adelante sin abandonar sus principios. 

Estos policías representan a muchos mexicanos, muchos mexicanos que pertenecen a una clase media, a una clase media baja, que intentan hacer lo posible con lo que tienen, de llevar el pan a su casa a pesar de lo poco que pueden llegar a tener. Y al mismo tiempo también representan a este grupo de mexicanos que hacen lo correcto.

Para el actor, esa cualidad tampoco es exclusiva de quienes portan un uniforme o una placa. La honestidad y el compromiso con hacer correctamente un trabajo pueden encontrarse en cualquier profesión, por lo que considera importante que historias como ésta también tengan un espacio frente a las cámaras.

No por el hecho de que sean solamente policías, sino que hay policías, abogados, hay soldados, hay maestras, maestros, arquitectos que hacen lo correcto, que son honestos.Y creo que también es interesante voltear a ver estas historias

compartió Alfonso Herrera en entrevista para CONTRA

“Ya estuvo de hablar de que los narcotraficantes son los héroes” 

Hay otro elemento que atraviesa las palabras de los actores: la necesidad de cambiar la manera en que se cuentan estas historias

Hector Kotsifakis, quien interpreta a El Chapo Gúzman en La Captura, considera que durante mucho tiempo se ha construido una narrativa en la que los narcotraficantes terminan ocupando el lugar de los personajes admirados, mientras que los policías aparecen reducidos a estereotipos de corrupción.

Necesario, totalmente necesario, porque nos hemos encargado tanto de hacernos de esa fama de que nuestros policías son malos y son corruptos y que nuestros narcotraficantes son unos héroes que ya llegó al punto en el que ha tenido consecuencias tremendas. Ya hay presidentes de otros países que dicen que nuestro gobierno no es capaz de controlar a nuestros narcotraficantes gracias a toda esa narrativa y a muchas otras cosas. Creo que tenemos que darle la vuelta a la tortilla y ya estuvo de hablar de que los narcotraficantes son los héroes. Creo que siempre ha habido policías honorables. Claro que ha habido algunos que son corruptos, pero pareciera que, por lo que nosotros mismos hablamos de nuestros policías, como si fueran todos absolutamente corruptos y creo que no es justo para ellos

enfatizó Kotsifakis.

Héctor Kotsifakis interpreta a Joaquín “El Chapo” Guzmán. / Cortesía Netflix

Para Noé Hernández (el oficial Héctor Rosales en La Captura) contar la historia desde los policías también representa la oportunidad de cambiar las narrativas con las que se ha contado al país. El actor considera que no se trata únicamente de mostrar a agentes que cumplen con su deber, sino de poner atención en todas esas personas que, desde distintas profesiones, intentan hacer las cosas de manera ética y profesional, aun cuando nadie esté mirando.

Creo que nos hace falta cambiar las narrativas, ¿no? Y ver esta parte también que somos como país. Digo, aquí hablamos de policías, pero creo que todos, todos en algún momento, en todas las profesiones y en todos los empleos, hay gente que disfruta su trabajo, hay gente que le gusta su trabajo y que entonces lo hace de la mejor manera, ética y profesionalmente lo trata de hacer de la mejor manera. Y entonces yo creo que eso es también como una especie de decir: si el señor lo hace, ¿por qué yo no? Si la señorita lo hace, ¿por qué yo no? Sí, claro que también lo puedo hacer

La idea, para Hernández, va incluso más allá de La captura. Es una apuesta a largo plazo por modificar la manera en que México se mira a sí mismo. Quizá el cambio no sea inmediato, quizá ni siquiera le toque verlo a su generación, reconoce, pero sí considera que historias como esta pueden contribuir a que, poco a poco, hacer lo correcto deje de parecer una excepción.

“Y yo creo que en ese sentido, con el tiempo, quizás no ahora, quizás ya no nos toque vivirlo, pero sí creo que puede haber un cambio para nuestro país”.

sostuvo Noé Hernández.

La diferencia respecto a otras producciones relacionadas con Joaquín Guzmán está precisamente en dónde decide colocarse la cámara. En esta ocasión, el espectador no acompaña principalmente al líder criminal para conocer sus movimientos, sino a los dos policías que tienen que decidir qué hacer cuando inesperadamente lo encuentran frente a ellos.

Creo que es muy valioso este ángulo y fue una de las razones por las cuales creo que a todos nos interesó, el ángulo, la mirada, donde no se le enfoca al criminal sino se enfoca desde el punto de vista de estos dos policías que hacen su trabajo de manera correcta y de manera honorable y yo celebro esta mirada porque no constantemente se hace de esa forma.

compartió Herrera.

La captura, dirigida por Chava Cartas y protagonizada por Alfonso Herrera, Noé Hernández y Héctor Kotsifakis, se estrenó este 21 de agosto en Netflix.