Este es el claro ejemplo de la mediocridad en que se encuentran algunos árbitros, por algo la Concacaf no le otorgó el gafete de FIFA, Óscar Mejía es muy malo y lo mostró en el Atlas contra Rayados.
Vincent Janssen y Anderson Santamaría tenían que ser expulsados y sólo fueron amonestados. En el penal se tardó 6 minutos en revisar y reanudar; solo añadió 3 minutos, los jugadores de Atlas se ensañaron protestándole y no supo qué hacer, rescatable la expulsión de Abella, pero lo demás no sirve.
