La nueva era de los Padres de San Diego ya comenzó y su nuevo propietario, el empresario puertorriqueño José E. Feliciano, lanzó un mensaje que ilusiona a los aficionados mexicanos. El directivo quiere que la novena trascienda la frontera y tenga una conexión todavía mayor con México.

La franquicia concretó el cambio de control después de que MLB aprobara la transferencia a un grupo encabezado por Feliciano y su esposa, Kwanza Jones, quienes ahora lideran la organización. Feliciano fue designado además como la persona de control del club.

José E. Feliciano, directivo de Padres | @Alden_Gonzalez

“Los Padres somos el único equipo que tenemos un territorio que incluye parte de México. Nuestra ambición es ser el equipo de México, ser el equipo de Latinoamérica”, aseguró Feliciano durante su presentación.

¿Los Padres quieren convertirse en el equipo de México?

El nuevo propietario dejó claro que su proyecto no se limita a conquistar aficionados mexicanos, sino que pretende aprovechar la cercanía con el país para identificar y desarrollar talento. San Diego comparte una conexión geográfica y cultural única con Baja California.

Los Padres celebran tras un jonrón en el Harp Helú | AP

“No solamente en términos de aficionados, queremos talento, queremos traer ese talento, por eso es una de las razones por las que estoy tan emocionado de tener como socios a la familia Harp Helú que conocen el beisbol en México más que nadie”, explicó Feliciano.

La familia Harp Helú tiene una relación de larga data con los Padres y forma parte del grupo propietario de la franquicia desde 2012. Alfredo Harp Helú, además, es propietario de los Diablos Rojos del México y ha impulsado durante décadas el desarrollo del beisbol mexicano.

México, una pieza clave para los nuevos Padres

Padres es el equipo favorito de Mysterio | X: @Padres

La relación entre los Padres y México no es nueva: el equipo ha disputado series en territorio mexicano y en abril de este año jugó la Mexico City Series ante los Arizona Diamondbacks en el Estadio Alfredo Harp Helú. La nueva administración ahora pretende llevar esa conexión a un nivel todavía mayor.

Por ello, el mensaje de Feliciano no significa que los Padres tengan planes de abandonar San Diego, sino que buscan convertirse en una franquicia con presencia binacional y mayor influencia en México y Latinoamérica. La meta es que esa cercanía se traduzca en aficionados, talento y oportunidades para peloteros de la región.