Eugenio Pizzuto estuvo cerca de tomar una de las decisiones más difíciles de su carrera, debido a que después de la grave lesión que sufrió durante su debut con Pachuca ante León, el mediocampista mexicano llegó a pensar en dejar el futbol, en un momento en el que su carrera apenas comenzaba a despegar y era considerado una de las grandes promesas del país.
En entrevista con RÉCORD, Pizzuto recordó aquel episodio que terminó marcando su trayectoria y reconoció que el retiro pasó por su cabeza durante la recuperación.
“En algún momento pensé en retirarme, no lo voy a negar, pero analizaba y decía… ¿El Eugenio en cinco años se va a perdonar la decisión de dejar el fútbol? Y lo analicé de esa manera y eso fue lo que me dio hambre de seguir adelante porque siempre ha sido mi sueño y lo va a ser”, reveló.
Una lesión que afectó a uno de los mayores talentos del futbol mexicno
El jugador recordó el momento exacto en el que sufrió la lesión ante León. Una luxación de tobillo y fractura que llegó apenas minutos después de ingresar al terreno de juego y que interrumpió una etapa en la que Pizzuto comenzaba a ser señalado como uno de los talentos más importantes del futbol mexicano.
“En el momento en el que se me luxa el tobillo y se me rompe todo, sí se me vino a la cabeza el ‘ya valió madres’. Uno nunca está preparado para una situación así”, confesó.
Su familia: Su mayor apoyo
Pizzuto encontró apoyo en su familia, amigos y algunos futbolistas que habían atravesado situaciones similares, como Luis Montes y Víctor Dávila, quienes estuvieron presentes para darle ánimo después de la lesión; sin embargo, reconoció que la decisión de continuar tuvo que encontrarla principalmente dentro de sí mismo.
Seis años después, Pizzuto asegura que aquellas dificultades cambiaron su manera de entender su carrera. Las expectativas que existían sobre él cuando tenía 17 años quedaron atrás y ahora su objetivo es descubrir hasta dónde puede llegar.
“Creo que soy una mejor persona. No sé si un mejor futbolista, pero me siento muy satisfecho en lo que soy hoy en día”, explicó.
Ahora, con Atlante, Pizzuto busca recuperar su mejor versión. Ya no juega únicamente para responder a quienes alguna vez lo llamaron “la gran promesa del futbol mexicano”; su principal desafío es consigo mismo.
“Tengo que yo tener la opinión sobre mí y saber quién soy, quién puedo ser, y creo que eso es lo más importante”, sentenció.

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