La influencia del crimen organizado sobre el comercio de barrio sigue creciendo en distintas regiones del país. La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) alertó que grupos criminales ya no solo extorsionan a los dueños de tiendas, sino que además deciden qué productos pueden vender, quién los distribuye y cuánto deben costar, una situación que afecta tanto a comerciantes como a consumidores.
De acuerdo con la organización, este fenómeno ha incrementado la presión sobre miles de pequeños negocios y representa un nuevo riesgo para el abasto de productos básicos.
¿Cómo controla el crimen organizado a las tienditas?
La Encuesta Pulso de la Tienda de Barrio 2026, elaborada por la ANPEC, reveló que 16.8% de los pequeños comercios ha sido presionado por personas o grupos delictivos para adquirir determinadas marcas o comprar exclusivamente a proveedores específicos. Además, 51.1% de los tenderos afirmó que sus proveedores enfrentan problemas de inseguridad para surtir mercancía, mientras que 36.2% calificó el impacto económico de la violencia como alto o muy alto.
El estudio también señala que 37.6% de los comerciantes considera que existen redes de distribución controladas por grupos criminales en su región, y 33.7% opina que el crimen organizado mantiene un control importante sobre el país.
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, explicó que el problema ha evolucionado más allá del cobro de derecho de piso.
"Terminan ellos por poner las reglas de los precios, fijar los precios finales, determinar qué productos vender y cuáles no vender", señaló el dirigente de la organización.
Según Rivera, los grupos delictivos desplazan a los distribuidores legales, toman el control de la mercancía y posteriormente son ellos quienes abastecen a las tiendas, decidiendo qué productos llegan al consumidor y cuánto costarán.
Once estados presentan mayor afectación
La ANPEC identificó 11 entidades donde esta problemática representa un obstáculo importante para el pequeño comercio:
Zacatecas
Sinaloa
Tamaulipas
Baja California Sur
Chiapas
Estado de México
Oaxaca
Tabasco
Guanajuato
Jalisco
Nuevo León
Además, el organismo advirtió que el cobro de extorsiones también impacta en grandes ciudades con intensa actividad comercial, como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde la presencia de estos delitos afecta la operación cotidiana de miles de negocios.
La extorsión aumenta y golpea las ventas
El dirigente de la ANPEC indicó que la presencia del crimen organizado en el comercio creció entre 8% y 10% respecto a la medición anterior, reflejando una mayor capacidad de control sobre las actividades económicas locales.
En materia de extorsión, explicó que las cuotas que antes comenzaban en 200 pesos, ahora difícilmente bajan de 500 pesos, aunque en algunos casos alcanzan entre 4 mil y 6 mil pesos, dependiendo de la percepción que tengan los delincuentes sobre las ventas del establecimiento.
La encuesta también refleja el deterioro del consumo:
37.2% de los comerciantes asegura que las ventas siguen disminuyendo.
49.8% reportó un incremento en los clientes que compran fiado.
55.6% señaló que la mayoría de sus consumidores gasta entre 50 y 100 pesos por visita.
Productos básicos también resienten el impacto
De acuerdo con la ANPEC, los productos que registran mayores incrementos de precio en las tiendas de barrio son:
Bebidas refrescantes (74%)
Cigarros (66.6%)
Botanas y frituras (57.4%)
Embutidos (37.8%)
Frutas y verduras (34.6%)
Lácteos (33.9%)
Carne de res (29.7%).
Asimismo, la organización alertó sobre casos donde se restringe la venta de cigarros legales para favorecer productos de contrabando, además de afectaciones en la distribución de pollo, huevo y cerveza, artículos de alta demanda en las tiendas de barrio.

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