Si en las próximas semanas tienes la sensación de que anochece cada vez más temprano en México, no se trata de una simple percepción. El hemisferio norte se aproxima al equinoccio de otoño de 2026, fenómeno astronómico que dará paso a una temporada caracterizada por días progresivamente más cortos y noches más largas hasta alcanzar el solsticio de invierno en diciembre.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), el equinoccio ocurrirá el martes 22 de septiembre a las 18:06 horas, tiempo del centro de México. En Tiempo Universal será ya el 23 de septiembre a las 00:06 horas. Este momento marca oficialmente el paso del verano al otoño en el hemisferio norte, mientras que en el hemisferio sur comenzará la primavera.
¿Por qué los días serán más cortos después del equinoccio?
La explicación está en la inclinación del eje terrestre. La Tierra mantiene una inclinación de aproximadamente 23.5 grados mientras se desplaza alrededor del Sol, provocando que los hemisferios reciban diferentes cantidades de luz solar a lo largo del año. Conforme el hemisferio norte avanza hacia el invierno, queda progresivamente inclinado en dirección contraria al Sol y, como consecuencia, la estrella permanece menos tiempo sobre el horizonte.
Durante el equinoccio, el Sol se encuentra prácticamente sobre el ecuador terrestre y el día y la noche alcanzan una duración cercana a las 12 horas. Sin embargo, esto no significa que sean exactamente iguales en todos los lugares debido a factores como la refracción atmosférica y la manera en que se define el amanecer y el atardecer. El propio INAOE señala que en estas fechas ambos periodos tienen “casi la misma duración”.
En realidad, los días ya se están acortando antes de que comience oficialmente el otoño. Como ejemplo, en la Ciudad de México el 18 de septiembre habrá aproximadamente 12 horas con 11 minutos de luz, mientras que para el 22 de septiembre serán alrededor de 12 horas con siete minutos. Cada jornada cercana al equinoccio pierde aproximadamente un minuto de luz respecto a la anterior.
¿Hasta cuándo seguirán acortándose los días en México?
El proceso continuará durante todo el otoño hasta llegar al solsticio de invierno, el 21 de diciembre de 2026, momento en el que el hemisferio norte alcanzará su periodo anual con menor duración de luz diurna. Para la Ciudad de México, el solsticio está previsto alrededor de las 14:50 horas, tiempo local.
Después del solsticio ocurrirá el proceso contrario: aunque al principio el cambio pueda resultar poco perceptible, los días comenzarán nuevamente a ganar minutos de luz hasta llegar al equinoccio de primavera de 2027. Por eso diciembre representa el punto de transición entre la reducción progresiva de horas solares y el regreso gradual de jornadas más largas.
La disminución de luz también coincide con otros cambios naturales asociados al otoño. La trayectoria aparente del Sol se observa más baja sobre el horizonte, las temperaturas comienzan gradualmente a descender y diferentes especies vegetales ajustan sus ciclos a una menor disponibilidad de radiación solar. En los árboles caducifolios, por ejemplo, la pérdida de hojas forma parte de un mecanismo que permite conservar recursos durante los meses más fríos.
Estos cambios también tienen efectos sobre ecosistemas, agricultura y comportamiento de distintas especies, cuyos ciclos biológicos están estrechamente relacionados con la cantidad de luz disponible y las variaciones de temperatura a lo largo del año.
Así que si durante septiembre y octubre notas que el Sol desaparece cada vez más temprano, la explicación no está en un cambio de horario, sino en el movimiento de la Tierra alrededor del Sol y en la inclinación de su eje. El fenómeno continuará hasta diciembre, cuando lleguemos al punto con menos horas de luz del año y comience nuevamente el camino hacia jornadas más largas.

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