México está atravesando una transformación demográfica que ya comienza a sentirse con fuerza en la Ciudad de México. Las mujeres tienen cada vez menos hijos, el número de menores pierde peso dentro de la población y las personas adultas y adultas mayores representan una proporción creciente. Los datos de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) colocan a la capital como uno de los ejemplos más claros de este cambio.

La fotografía demográfica resulta contundente: la CDMX registró una tasa global de fecundidad de apenas 0.8 hijos por mujer, la más baja entre las entidades del país, mientras que la edad mediana de sus habitantes alcanzó los 37 años. En contraste, Chiapas se mantiene como la entidad con la población más joven y también con una fecundidad considerablemente superior.

En la Ciudad de México las mujeres tienen cada vez menos hijos / Magnific

¿Por qué nacen cada vez menos niños en la CDMX?

El cambio no ocurrió de un año para otro. En todo México se ha observado una caída progresiva de la fecundidad que ha modificado la composición de las familias y, con el paso del tiempo, también comenzará a transformar escuelas, empleos, vivienda, servicios médicos y sistemas de pensiones.

Los datos proporcionados muestran que la tasa global de fecundidad pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a alrededor de 1.2 en 2024, una reducción cercana al 37%. Este indicador estima cuántos hijos tendría una mujer a lo largo de su vida reproductiva si mantuviera los niveles de fecundidad observados en cada grupo de edad.

En la Ciudad de México la caída es todavía más pronunciada. Con 0.8 hijos por mujer, la capital se coloca por debajo de Baja California, que registra alrededor de uno, y Querétaro, con 1.1.

El dato está muy lejos del nivel de reemplazo generacional, que suele ubicarse alrededor de dos hijos por mujer, aunque la evolución real de una población también depende de factores como mortalidad, migración interna e internacional.

La CDMX registró una tasa global de fecundidad de apenas 0.8 hijos por mujer / Magnific

CDMX también tiene la población más envejecida

La reducción de la fecundidad ocurre al mismo tiempo que aumenta la edad de la población. A nivel nacional, la edad mediana pasó de 29 años en 2020 a 32 años en 2025, lo que significa que la mitad de los habitantes se encuentra por debajo de esa edad y la otra mitad por encima.

La diferencia entre entidades también es amplia. La Ciudad de México alcanzó una edad mediana de 37 años, mientras que Chiapas registró 26, creando una separación de 11 años entre la población más envejecida y la más joven del país.

Este cambio ayuda a entender por qué la presencia relativa de niños y adolescentes disminuye mientras aumenta la de adultos y personas de mayor edad. No significa que la capital se haya quedado literalmente sin menores, sino que cada nueva generación es proporcionalmente más pequeña que las anteriores.

En todo México se ha observado una caída progresiva de la fecundidad que ha modificado la composición de las familias / Especial

Chiapas y CDMX muestran dos Méxicos distintos

Las cifras permiten observar prácticamente dos extremos de la transición demográfica. Mientras la CDMX registró 0.8 hijos por mujer, Chiapas apareció en el extremo contrario con aproximadamente 1.8 hijos por mujer.

Después de Chiapas se encuentran Guerrero, con 1.6, y Durango y Zacatecas, con 1.5 hijos por mujer. En la parte baja aparecen Querétaro, Baja California y la capital.

“Estos resultados permiten describir la disminución de la fecundidad en el ámbito nacional y las diferencias entre entidades federativas”, aseveró Mauricio Rodríguez, titular de la unidad de estadísticas sociodemográficas del Inegi.

La diferencia refleja que la transición demográfica no avanza a la misma velocidad en todo México. Elementos como escolaridad, oportunidades laborales, urbanización, acceso a anticonceptivos, costo de la vivienda, incorporación de las mujeres al mercado laboral y decisiones personales pueden modificar los patrones reproductivos.

La tasa global de fecundidad pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a alrededor de 1.2 en 2024 / Magnific

Escolaridad también marca diferencias en el número de hijos

Uno de los contrastes más llamativos aparece al observar el nivel educativo. De acuerdo con los datos de la Encuesta Intercensal, las mujeres sin escolaridad registraron un promedio de 4.9 hijos nacidos vivos, mientras que aquellas con estudios de educación media superior o superior tenían alrededor de 1.2.

Estas cifras deben interpretarse con cautela porque los grupos también tienen diferencias en edad, pero muestran una relación importante entre trayectoria educativa y tamaño de las familias. El propio INEGI también ha señalado que el promedio general de hijos nacidos vivos cambia dependiendo de la población que se utilice para calcularlo.

Mauricio Rodríguez explicó que el dato de referencia de 1.9 contempla mujeres de 12 años y más, pero al concentrarse únicamente en edades reproductivas el indicador disminuye todavía más.

“Claro que ahí lo vimos en un periodo de pandemia todavía, y lo que vemos es que siguió abajo, aún después de la pandemia”, aseveró Rodríguez.

México crece, pero cada vez más despacio

A pesar de la caída de la fecundidad, México continúa aumentando su población. La Encuesta Intercensal 2025 estimó alrededor de 130 millones 911 mil habitantes para octubre de 2025, aunque el ritmo de crecimiento perdió velocidad.

Entre 2015 y 2020, la población que residía en viviendas particulares habitadas registró un crecimiento promedio anual cercano al 1%. Entre marzo de 2020 y octubre de 2025, el ritmo disminuyó hasta aproximadamente 0.7% anual.

La combinación de menos nacimientos, mayor esperanza de vida y un crecimiento poblacional más lento está empujando a México hacia una estructura demográfica de mayor edad.

Hay más viviendas, pero menos personas viven en cada una

Otro dato ayuda a entender cómo están cambiando las familias mexicanas. Aunque la población crece lentamente, el número de viviendas particulares habitadas aumentó de 35.2 millones en 2020 a 39.7 millones en 2025.

Esto representa un crecimiento promedio anual cercano al 2.2%, considerablemente superior al crecimiento de la población. Al mismo tiempo, el promedio de habitantes por vivienda disminuyó de 3.6 a 3.3 personas. En otras palabras, existen más hogares, pero cada uno tiene menos integrantes.

La disminución del número de hijos, el aumento de hogares unipersonales, parejas sin descendencia y personas que viven solas durante edades avanzadas forman parte de una transformación mucho más amplia en la manera en que se organizan las familias.

Menos niños, pero mayor asistencia escolar

La Encuesta Intercensal también muestra cambios positivos en materia educativa. La asistencia escolar aumentó entre los diferentes grupos menores de 25 años, mientras que la tasa de analfabetismo entre personas de 15 años y más cayó de 4.8% a 3.7%.

El promedio de escolaridad también aumentó de 9.7 a 10.3 años, reflejando que las nuevas generaciones permanecen durante más tiempo dentro del sistema educativo.

En materia tecnológica, el cambio fue todavía más acelerado. El porcentaje de viviendas con acceso a internet pasó de 53.9% en 2020 a 75.7% en 2025, mientras que la disponibilidad de teléfonos celulares aumentó de 88.1% a 94.5%.

¿CDMX realmente se está quedando sin niños?

No de forma literal. Sin embargo, los niños representan una proporción cada vez menor dentro de la población y están naciendo generaciones más pequeñas, especialmente en la Ciudad de México.

La tasa de fecundidad de 0.8 hijos por mujer coloca a la capital como el punto más avanzado de esta transición dentro del país. Si la tendencia continúa durante años, podría generar cambios importantes en la demanda de escuelas, servicios infantiles y vivienda, mientras aumentaría la necesidad de servicios relacionados con adultos mayores.

La transformación tampoco es exclusiva de México. Diferentes países han experimentado caídas profundas en sus tasas de fecundidad conforme las poblaciones se urbanizan, aumenta la escolaridad y las decisiones sobre maternidad y paternidad se retrasan o modifican.

En México, sin embargo, los nuevos datos permiten ver que esta transición avanza rápidamente y de manera desigual. La Ciudad de México, con una edad mediana de 37 años y apenas 0.8 hijos por mujer, se encuentra en un extremo. Chiapas, con una población mucho más joven y una tasa cercana a 1.8, permanece en el otro.

La fotografía que deja el INEGI es clara: México todavía crece, pero lo hace más lentamente, las familias tienen menos integrantes y la población envejece. La CDMX simplemente está mostrando antes que otras entidades hacia dónde podría dirigirse buena parte del país en las próximas décadas.