Comprar una casa o departamento en México podría resultar todavía más caro durante 2026. Los precios de la vivienda mantendrán su tendencia al alza y registrarían un incremento de entre 7 y 8 por ciento durante el año, de acuerdo con las estimaciones del Global Housing and Mortgage Outlook 2026 (GHMO), elaborado por la calificadora Fitch.

El pronóstico significa que una vivienda valuada actualmente en un millón de pesos podría encarecerse entre 70 mil y 80 mil pesos, mientras que una propiedad de dos millones podría registrar un aumento de entre 140 mil y 160 mil pesos, siempre considerando únicamente como referencia el rango estimado por Fitch. La situación representa un nuevo desafío para las familias que buscan adquirir patrimonio, particularmente porque el incremento de los precios estaría acompañado por tasas hipotecarias que continúan en niveles elevados.

Comprar una casa o departamento podría resultar todavía más caro durante 2026 / Magnific

¿Cuánto aumentarán las casas en México durante 2026?

Fitch estima que el incremento de los precios de la vivienda será de entre 7 y 8 por ciento en 2026, principalmente por un desequilibrio que se ha mantenido durante los últimos años: existe una demanda resistente frente a una oferta de nuevas propiedades que continúa siendo limitada.

Aunque la velocidad con la que suben los precios comenzaría a moderarse frente a los niveles registrados en años anteriores, la calificadora considera que el encarecimiento de las propiedades continuará ubicándose por encima de la inflación.

Para dimensionar el impacto, tomando como referencia únicamente el aumento previsto por Fitch, los precios podrían modificarse de la siguiente manera:

  • Una vivienda de $1,000,000 podría alcanzar entre $1,070,000 y $1,080,000.

  • Una vivienda de $1,500,000 podría llegar a entre $1,605,000 y $1,620,000.

  • Una propiedad de $2,000,000 podría subir hasta un rango de $2,140,000 a $2,160,000.

  • Una casa de $3,000,000 podría alcanzar entre $3,210,000 y $3,240,000.

Estos cálculos son únicamente ejemplos basados en el porcentaje proyectado, ya que el comportamiento real del precio dependerá de factores como la ciudad, ubicación, dimensiones, demanda y características particulares de cada propiedad.

Fitch estima que el incremento de la vivienda será de entre 7 y 8 por ciento en 2026 / Magnific

¿Por qué seguirá aumentando el precio de la vivienda?

Uno de los principales problemas se encuentra del lado de la oferta. Los elevados costos de construcción y la escasez de vivienda en distintas regiones del país dificultan que los desarrolladores puedan incrementar rápidamente el número de propiedades disponibles.

Fitch señala que esta situación podría mantenerse pese a los programas públicos destinados a incrementar la construcción de vivienda para los sectores con menores ingresos.

“Incluso cuando las iniciativas gubernamentales buscan impulsar la construcción de vivienda asequible en el mediano plazo”.

A esta situación se suma el panorama que enfrentan quienes necesitan contratar un crédito hipotecario. Las tasas permanecen en niveles históricamente elevados y esto reduce la capacidad de muchas familias para adquirir una propiedad mediante financiamiento.

“Por el lado de la demanda, la capacidad de pago permanece presionada”, mencionó.

La combinación resulta especialmente complicada para los compradores: mientras financiar una propiedad continúa representando un gasto considerable, el valor de las casas sigue avanzando debido a que la construcción de nuevas unidades no aumenta al mismo ritmo.

Los elevados costos de construcción y la escasez de vivienda, son factores importantes / Magnific

Vivienda ya aumentó casi 9% durante 2025

El encarecimiento de las propiedades no comenzó este año. Datos de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) señalan que el índice nacional de precios de la vivienda aumentó 8.9 por ciento durante 2025, mientras que durante el primer trimestre de 2026 presentó un incremento interanual de 8.7 por ciento.

A pesar de estas cifras, los aumentos ya se encuentran por debajo de los máximos observados en años anteriores. En 2022 el incremento llegó a 10.4 por ciento, mientras que en 2023 alcanzó aproximadamente 10.06 por ciento.

Fitch considera que durante 2026 continuará esta moderación, pero el incremento previsto de entre 7 y 8 por ciento todavía significaría que el precio de las propiedades crecerá a un ritmo importante y permanecerá por encima de la inflación.

La combinación resulta especialmente complicada para los compradores / Magnific

Construir casas también se está volviendo más caro

Otro factor que dificulta incrementar la oferta es el costo de construir nuevas viviendas. Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que el PIB de la construcción creció solamente 3.01 por ciento durante 2025, reflejando un escenario de menor dinamismo.

Las presiones continúan principalmente en los materiales y la mano de obra. Hasta mayo de 2026, estos componentes registraron incrementos interanuales de 4.84 y 5.38 por ciento, respectivamente, mientras que el arrendamiento de maquinaria aumentó apenas 0.11 por ciento.

Fitch también advierte que las negociaciones relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podrían generar nuevas presiones sobre determinados materiales, lo que tendría consecuencias para los desarrolladores y su capacidad de incrementar la construcción de vivienda.

¿Podrían bajar los precios de las casas en México?

Por ahora, las proyecciones no anticipan una reducción generalizada de precios durante 2026. El escenario presentado por Fitch apunta más bien hacia una desaceleración en el ritmo de encarecimiento, es decir, las propiedades continuarían aumentando de valor, pero a una velocidad menor que la observada en 2022 y 2023.

Una posible mejora podría presentarse en el mediano plazo gracias a los programas impulsados por el Gobierno federal para incrementar la oferta de vivienda asequible. Entre estas medidas se encuentra el nuevo enfoque del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), orientado a incrementar su participación en la construcción y desarrollo de vivienda destinada principalmente a segmentos de menores ingresos.

Si estos programas logran incrementar de manera considerable el número de casas disponibles, podrían contribuir a disminuir gradualmente la presión provocada por la escasez. Sin embargo, sus resultados dependerán de la implementación y de la capacidad para construir suficientes viviendas frente a una demanda que continúa siendo elevada.

Por lo pronto, quienes estén pensando en comprar una propiedad durante 2026 tendrán que considerar no solamente el costo del crédito hipotecario, sino también un posible incremento de hasta 8 por ciento en el precio de las viviendas.