Suena el teléfono, contestas con un “¿bueno?” y del otro lado no responde absolutamente nadie. Pasan unos segundos y la llamada se corta. Aunque muchas veces este tipo de contacto se debe simplemente a sistemas automatizados de centros de atención, las llamadas silenciosas o “fantasma” también pueden utilizarse como una primera etapa para preparar campañas de fraude más sofisticadas.
La firma de ciberseguridad Kaspersky ha advertido que este tipo de llamadas puede servir para confirmar si un número telefónico está activo, conocer en qué horarios suele responder una persona y, en algunos escenarios, recopilar información que después puede combinarse con otras fuentes para intentar suplantar identidades. La compañía informó además que entre diciembre de 2025 y enero de 2026 88% de los latinoamericanos recibió llamadas no deseadas, mientras que alrededor de 11% estuvo relacionado con intentos de fraude bancario o promociones engañosas.
¿Qué son las llamadas silenciosas o fantasma?
Una llamada silenciosa ocurre cuando el usuario responde y no escucha ninguna voz al otro lado. En muchos casos no existe un delincuente esperando específicamente a que contestes, sino un sistema automático conocido como autodialer.
Este tipo de software realiza una gran cantidad de llamadas al mismo tiempo y después conecta únicamente aquellas que son respondidas con un operador disponible. Si no hay personal libre en ese instante, la comunicación puede permanecer en silencio durante unos segundos y posteriormente cortarse.
Sin embargo, ese mismo mecanismo puede utilizarse de manera maliciosa para comprobar qué números están activos. Si una persona contesta, el sistema registra que existe alguien detrás de esa línea y que potencialmente puede ser contactado nuevamente en futuras campañas de spam o fraude.
¿Qué puede saber un estafador con una llamada de pocos segundos?
Aunque una conversación muy breve parece no entregar información relevante, una llamada puede aportar diferentes pistas sobre la persona que contestó.
Entre los datos que podrían obtenerse se encuentran la confirmación de que el número está activo, los horarios en los que suele responder el usuario, expresiones habituales y hasta indicios de la región o país mediante el acento.
Además, si el usuario pronuncia algunas palabras, esos fragmentos pueden sumarse a otras grabaciones disponibles públicamente o recolectadas en diferentes contactos. El peligro aumenta cuando una persona tiene videos, audios, entrevistas o publicaciones abiertas en redes sociales.
La inteligencia artificial facilita procesar y combinar ese material para crear imitaciones de voz cada vez más realistas, que posteriormente podrían utilizarse para hacerse pasar por la víctima ante familiares, compañeros de trabajo o conocidos.
¿Pueden clonar tu voz con decir solamente “bueno”?
La respuesta requiere un matiz importante: una sola palabra o una llamada de apenas unos segundos normalmente no es suficiente para crear una copia perfecta de una voz.
El riesgo aparece cuando existen varias muestras de audio. Los sistemas actuales de generación de voz pueden producir imitaciones más convincentes cuando cuentan con suficientes fragmentos y características vocales de una persona.
Por ello, la recomendación no es entrar en pánico si alguna vez contestaste una llamada silenciosa, sino evitar mantener conversaciones innecesarias con números desconocidos y reducir la cantidad de información personal que se entrega durante llamadas inesperadas.
La voz puede funcionar como un dato biométrico, por lo que grabaciones de buena calidad pueden convertirse en información valiosa para esquemas de suplantación.
¿Cómo usarían una voz clonada para cometer un fraude?
Uno de los riesgos es el llamado fraude de suplantación, en el que una persona recibe una llamada aparentemente realizada por un hijo, pareja, familiar, jefe o compañero de trabajo.
Con ayuda de una voz generada artificialmente, el delincuente podría asegurar que enfrenta una emergencia y solicitar una transferencia inmediata, datos bancarios o códigos de seguridad.
El engaño suele combinarse con presión emocional. Frases como “tuve un accidente”, “me detuvieron”, “necesito dinero urgente” o “no puedo hablar mucho” buscan reducir el tiempo que la víctima tiene para verificar si realmente está hablando con la persona que cree.
Por eso, ante una solicitud inesperada de dinero o información sensible, lo recomendable es colgar y contactar directamente a la persona por otro medio conocido antes de realizar cualquier operación.
¿Qué hacer si recibes una llamada silenciosa?
Si respondes una llamada y nadie habla, lo más recomendable es no comenzar a proporcionar información ni intentar llenar el silencio con datos personales. Puedes esperar unos segundos y, si no existe respuesta, terminar la comunicación.
También conviene bloquear números que se repiten de manera sospechosa y evitar devolver llamadas desconocidas, especialmente cuando utilizan ladas internacionales que no reconoces. Nunca proporciones durante una llamada inesperada contraseñas, NIP, códigos de verificación, números completos de tarjetas o información bancaria confidencial.
Si alguien afirma llamar de tu banco y asegura que existe un cargo no reconocido, una cuenta bloqueada o cualquier otra emergencia financiera, cuelga y comunícate tú mismo con la institución mediante el número oficial que aparece en tu tarjeta, aplicación o sitio web.
Señales de alerta en una llamada sospechosa
Una de las principales señales es la urgencia. Los estafadores suelen intentar que la persona tome decisiones antes de tener tiempo para pensar o verificar lo que está ocurriendo.
También debes desconfiar si te solicitan códigos enviados por SMS, contraseñas, transferencias inmediatas o que descargues aplicaciones mediante enlaces enviados por mensaje.
Otra señal son los números internacionales desconocidos o identificadores demasiado genéricos como “Banco”, “Servicio al cliente” o nombres parecidos a instituciones conocidas. En caso de duda, la regla más segura es terminar la llamada y contactar directamente a la institución o persona mediante un canal que ya conocías previamente.
¿Cómo evitar llamadas de publicidad en México?
En México existen herramientas oficiales para reducir parte de las llamadas comerciales no deseadas.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) administra el Registro Público para Evitar Publicidad (REPEP), un mecanismo gratuito que permite registrar teléfonos móviles y fijos para dejar de recibir publicidad de sectores como telecomunicaciones, turismo y comercio. La inscripción surte efectos después de 30 días y tiene vigencia indefinida.
El registro puede realizarse mediante el portal oficial del REPEP o llamando desde el número que se desea inscribir al 55 9628 0000 en las áreas metropolitanas de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, o al 800 962 8000 desde el resto del país.
Es importante aclarar que este mecanismo no bloquea llamadas de instituciones financieras, debido a que esos servicios no son competencia del REPEP.
¿Cómo bloquear llamadas de bancos y otras instituciones financieras?
Para servicios financieros existe el Registro Público de Usuarios (REUS) de la CONDUSEF. Este sistema permite solicitar que instituciones financieras, aseguradoras, afores y otras entidades dejen de enviar publicidad o promociones.
La inscripción es gratuita y tiene una duración de dos años, tras los cuales el usuario puede registrarse nuevamente si así lo desea. Puede realizarse por internet o mediante los teléfonos 55 5340 0999 y 800 999 8080 desde el interior de la República. El REUS no impide llamadas relacionadas con cobranza, fines políticos o encuestas telefónicas.

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