Elegir entre gasolina Magna o Premium no debería depender únicamente de cuál cuesta menos o de la idea de que la más cara siempre es mejor. Cada motor está diseñado para funcionar con determinadas características de combustible y utilizar un octanaje diferente al recomendado puede modificar su desempeño.

La manera más sencilla de saber qué combustible necesita un automóvil es consultar el manual del propietario o la indicación ubicada en la tapa del tanque. Ahí se establece el octanaje mínimo o recomendado por el fabricante, dato que debe tomarse como referencia antes de decidir qué cargar.

¿Qué pasa si mezclas gasolina Magna y Premium en el tanque?

Si ambas gasolinas terminan juntas accidentalmente, el motor no necesariamente sufrirá un daño inmediato. La combinación genera un combustible con un octanaje intermedio, por lo que el punto importante es determinar si el resultado continúa cumpliendo con el nivel mínimo exigido por el vehículo.

Utilizar constantemente un octanaje menor al recomendado puede afectar el rendimiento del vehículo a largo plazo./ Pixabay

El problema puede aparecer cuando un motor diseñado para gasolina de alto octanaje recibe constantemente combustible con un nivel inferior. Bajo esas condiciones pueden presentarse detonaciones o golpeteos derivados de una combustión que ocurre antes de lo esperado, situación capaz de disminuir el rendimiento del automóvil.

Mantener esta práctica durante periodos prolongados también puede someter a un esfuerzo adicional algunos componentes. Entre las piezas que pueden verse afectadas se encuentran válvulas, bujías y pistones. Una mezcla ocasional no implica automáticamente estas consecuencias, pero utilizar repetidamente un combustible inadecuado sí puede representar un riesgo a largo plazo.

La diferencia entre Magna y Premium está en el octanaje

El octanaje permite conocer qué tanta resistencia tiene un combustible frente a la detonación prematura cuando está sometido a presión dentro del motor. Como referencia, la gasolina regular se encuentra alrededor de los 87 octanos, el combustible de grado medio se ubica entre 89 y 90 octanos y el Premium suele alcanzar entre 91 y 94 octanos.

Cargar combustible de mayor octanaje no significa automáticamente que un auto tendrá más potencia o mejor rendimiento./ Pixabay

En México, la Magna se relaciona generalmente con el combustible regular de 87 octanos, utilizado por numerosos automóviles con motores de compresión estándar. La Premium cuenta con un nivel superior y puede ser requerida por vehículos con motores de alta compresión o alto rendimiento. Sin embargo, cargar Premium en un automóvil diseñado para regular no significa necesariamente que obtendrá más potencia o un mejor desempeño.

Un escenario diferente y considerablemente más delicado ocurre cuando un vehículo diseñado para gasolina recibe diésel por equivocación. Ambos combustibles tienen características distintas y poner en marcha el automóvil después de una carga incorrecta puede ocasionar daños importantes. En esa situación, lo recomendable es no encender el motor y solicitar asistencia especializada.

La principal diferencia entre la gasolina Magna y Premium está en su nivel de octanaje y resistencia a la detonación./ Pixabay