Depositar dinero en efectivo en una cuenta bancaria es una operación común, pero cuando las cantidades empiezan a crecer también aumenta la atención de las autoridades fiscales. En México, uno de los montos que más dudas genera entre los contribuyentes son los 15 mil pesos mensuales, una cifra que forma parte de las obligaciones de información que tienen los bancos ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

La regla está contemplada en el Artículo 55, Fracción IV de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR). Ahí se establece que las instituciones financieras deben informar al SAT cuando los depósitos en efectivo acumulados en las cuentas de un mismo cliente, dentro de una misma institución, superen los 15 mil pesos durante un mes.

Depositar más de 15 mil pesos en efectivo no implica una multa automática por parte del SAT./ RS

¿Qué pasa si depositas más de 15 mil pesos en efectivo?

Rebasar esa cantidad no quiere decir que el SAT vaya a cobrar una multa de inmediato. Tampoco significa que el dinero sea considerado ilegal. El reporte sirve para que la autoridad tenga información sobre ciertos movimientos bancarios y pueda compararlos, cuando sea necesario, con los ingresos que el contribuyente ha declarado.

La diferencia está en el origen del dinero. Si una persona registra depósitos elevados de manera frecuente, pero sus declaraciones fiscales muestran ingresos mucho menores, el SAT puede detectar una inconsistencia y pedir una aclaración. En el caso de personas físicas, la discrepancia fiscal está prevista en el Artículo 91 de la LISR, que permite revisar situaciones en las que los gastos o movimientos superan los ingresos declarados.

También hay que distinguir entre un depósito en efectivo y una transferencia bancaria. Para esta obligación, se toma en cuenta principalmente el dinero ingresado mediante billetes o monedas. Las transferencias electrónicas, como las realizadas por SPEI, así como los traspasos entre cuentas, no entran en el mismo supuesto de los depósitos en efectivo.

Las transferencias electrónicas no se consideran depósitos en efectivo para efectos del reporte mensual de los bancos al SAT./ Pixabay

Tener cómo comprobar el dinero hace la diferencia

Si el dinero proviene de una operación legítima, lo más importante es poder demostrarlo. Un préstamo, una donación, la venta de un automóvil, algún bien personal o cualquier otro ingreso extraordinario puede respaldarse con contratos, recibos, pagarés, comprobantes bancarios o documentos relacionados con la operación.

Otro de los temores frecuentes es que el SAT pueda congelar una cuenta por detectar depósitos superiores a los 15 mil pesos. Sin embargo, el Código Fiscal de la Federación (CFF) establece procedimientos y supuestos específicos para la inmovilización de recursos. La simple presencia de un depósito elevado no basta para que una cuenta sea bloqueada.

El verdadero problema aparece cuando hay dinero que no coincide con la situación fiscal del contribuyente y no existe forma de justificarlo.

El SAT no puede congelar una cuenta únicamente por recibir un depósito en efectivo superior a 15 mil pesos./ RS