Ante la insistencia de su colega, Luis García se desesperó pues para él, León no ganó y ello bastó como prueba de que no había competido. Fue entonces que decidió dejar la mesa, pero antes de ello lanzó su taza de café con gritos y gestos.
El resto de los integrantes se sorprendieron de la reacción, tras lo cual comenzaron a reírse y poco después García regresó para continuar con la conducción del programa.
