Carlos Moreno vivió uno de los momentos más especiales de su carrera con Pachuca. El arquero se convirtió en héroe ante Atlético de San Luis al marcar un gol en los últimos minutos del encuentro, una anotación que, además de darle un punto a los Tuzos, lo colocó junto a dos figuras históricas de la institución: Miguel Calero y Óscar Pérez.

Tras su anotación, Moreno habló en entrevista para RÉCORD sobre lo que significó para él aparecer en el área rival y, especialmente, sobre la conexión que mantiene con la figura de Miguel Calero, a quien considera su máximo ídolo.

Es mi máximo ídolo, no hay duda. Tuve la fortuna de, además de conocerlo como el gran portero y la gran leyenda que es para nuestra institución, conocerlo como persona. Tuve mucha cercanía con él gracias a sus hijos, que son mis amigos. Para mí fue un tipo íntegro, un tipo que ganó todo. ¿Quién no quiere ser como un Miguel Calero? Entonces, en el momento, sinceramente, no pensaba más que en ayudar al equipo. Teníamos esa necesidad de sacar puntos, solo pensaba en venir por la pelota e intentar anotar. Se dio milagrosamente.

“Después, ahí sí, obviamente, fue inevitable para mí escuchar. El mismo Miguel Calero Junior me vino y me dijo: “Cabrón como mi Papá”. Y a mí se me enchina la piel, obviamente, cada que se hace referencia a Calero pensando en mí. Para mí es muy especial, porque es mi máximo ídolo, no cabe duda. También, por ahí, el gran Óscar Pérez hasta un mensaje me dejó. Entonces, obviamente, para mí es algo halagador poder estar ahí, en la historia de nuestro club, junto con esos dos grandes ídolos, como los arqueros anotadores hasta el momento. Esperemos que después vengan más”, reveló.

Carlos Moreno | IMAGO7

De niño le decían ‘Calerito’

La relación entre Carlos Moreno y el legado de Miguel Calero no comenzó con su gol. Desde que llegó a las fuerzas básicas de Pachuca, cuando apenas era un niño, sus compañeros comenzaron a llamarlo ‘Calerito’, precisamente por la figura del histórico guardameta colombiano.

“Cuando yo llego de niño a Pachuca, con la típica novatada, te rapan y siempre como que me hacían el apodo. Era “Calerito, Calerito”. Después, un poco más grande, como a los 13 o 14 años, Juan José Calero, el hijo menor de Miguel, empezó a jugar con nosotros, y ahí ya el apodo empezó a diluirse un poco, porque, pues, ya al decir “Calerito”, obviamente, era refiriéndose a Juan José. Pero sí, los compañeros de generaciones que tengo desde que llegué, desde los 10, 11 años, a Pachuca, todos me dicen “Calerito” hasta la fecha. Por ejemplo, Pizarro, Chucky, Guti, por ahí, que me conocieron desde que llegué, “Calerito” todavía es mi apodo. Entonces, se sigue por ahí, sigue por ahí con gente que me conoció desde pequeño. Ya más grande hubo que cambiarlo porque había confusión con Juan José”, agregó.

Carlos Moreno festeja un gol de los Tuzos | IMAGO7

Un orgullo defender el arco de Pachuca

Más allá de la anotación, Moreno destacó el significado que tiene para él ser el encargado de defender una portería que ha sido ocupada por figuras como Calero y Óscar Pérez.

“Estoy muy satisfecho y muy contento de lo que he logrado. Juego en el equipo de mis amores, en el equipo que me dio la oportunidad y que me dio todo. Hoy, poder defender este arco, que es un arco de mucho peso, un arco que siempre estuvo muy, muy bien resguardado, para mí es un orgullo. Este tipo de acciones, obviamente, causan mucha satisfacción, pero lo más satisfactorio son los éxitos del equipo. Gracias al equipo del que soy parte, a los compañeros que me han tocado, a los cuerpos técnicos y a la mística ganadora de nuestra institución, también tengo algunos títulos, algunos torneos disputados de máxima importancia. Intento escribir mi historia día a día”, añadió.

Carlos Moreno: El héroe de Pachuca en San Luis | MEXSPORT

Un gol que ni él mismo esperaba

Para Moreno, la anotación tuvo un significado todavía más especial porque no es algo para lo que un portero se prepare habitualmente. Su trabajo consiste en evitar los goles, pero en esta ocasión tuvo que cambiar los guantes por el instinto de delantero.

“Es algo un poco inesperado. Al final, uno siempre se prepara para evitar los goles, para ayudar desde otro lado del equipo. Creo que lo de ayer fue algo magnífico, algo que nadie se esperaba, ni siquiera yo. Obviamente, en el momento uno va con toda la fe, con toda la convicción, con las ganas de ayudar al equipo, y creo que por eso también se puede dar esta situación. Pero sí es muy, muy inesperado. Por ahí, anotar para un portero es algo muy, muy especial. Se siente distinto, es una satisfacción que uno no está acostumbrado a tener”, concluyó.