Hablar de prevención del suicidio también significa hablar de salud mental, de acompañamiento y de la importancia de pedir ayuda a tiempo. Durante septiembre, el color amarillo se convierte en un símbolo para visibilizar esta causa y recordar que escuchar sin juzgar y abrir espacios de conversación puede ser un primer paso para quienes atraviesan momentos difíciles.
El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca generar conciencia, combatir el estigma y promover acciones que ayuden a prevenir las muertes por suicidio.
Pero ¿por qué se eligió el amarillo y cómo terminó convirtiéndose en uno de los colores relacionados con la prevención del suicidio?
¿De dónde viene el color amarillo?
La historia se remonta a 1994, en Estados Unidos, y está relacionada con Mike Emme, un joven de 17 años que murió por suicidio.
Mike era conocido por haber restaurado y pintado de amarillo un automóvil Mustang. Después de su muerte, familiares y amigos comenzaron a repartir listones amarillos y mensajes con números telefónicos de ayuda durante su funeral.
La iniciativa llegó a otros jóvenes y, con el tiempo, dio paso al Yellow Ribbon Suicide Prevention Program, un programa dedicado a la prevención del suicidio.
Así, el amarillo comenzó a utilizarse como un símbolo para pedir ayuda, hablar de lo que se está viviendo y acercarse a otras personas.
¿Dónde pedir ayuda en México?
Si una persona atraviesa una crisis emocional o necesita hablar con alguien, en México está disponible Línea de la Vida: 800 911 2000, un servicio de atención que CONASAMA reporta como disponible las 24 horas, los 365 días del año.
Septiembre Amarillo no se trata solamente de usar un color. Es un recordatorio de que hablar de salud mental puede ayudar a romper el silencio y de que escuchar a una persona que está pasando por un momento difícil puede ser un primer paso para acercarla a la ayuda que necesita.

&format=webp)