Sergio Ramos, capitán del Real Madrid, aseguró que la jugada que puso el Clásico a favor de su equipo ante el Barcelona en el Camp Nou, un agarrón de Clément Lenglet que el árbitro señaló penalti tras revisar el VAR, "es clarísima", y celebró un triunfo que aleja la "energía negativa" y muestra "el camino" para conseguir títulos.

"Son marcajes que van al límite y la jugada del penalti es clarísima. Me agarra cuando voy a intentar saltar y es bastante claro. Juzgar al árbitro por una acción tan clara es injusto. Lo hacen lo mejor que pueden, a veces aciertan y otras no pero el VAR está para ayudarnos. El penalti ha sido justo y después con el 1-2 no metimos el culo atrás", manifestó en Movistar+.