En la última década de emocionantes Super Bowls, el premio al Jugador Más Valioso (MVP) ha celebrado hazañas notables de jugadores clave que valieron el título para sus equipos, destacando que entre los últimos diez ganadores se encuentran dos linebackers, dos wide receivers y seis mariscales de campo.
El legendario Tom Brady dejó sus últimas grandes actuaciones para llevarse tres galardones en este periodo, contribuyendo al dominio de los mariscales de campo. Por su parte, Patrick Mahomes lo empató con tres MVPs, consolidándose como el heredero de esa magia que dejó el G.O.A.T. tras su retiro.
En una sorprendente ruptura de la supremacía de los mariscales, Nick Foles se destacó en el Super Bowl LII como el único quarterback fuera de Brady y Mahomes en recibir este honor. Esto tras tomar las riendas de las Philadelphia Eagles tras una lesión de Carson Wentz y llevarlos a conquistar el primer Vince Lombardi de la franquicia.
La diversidad de posiciones en la lista, con receptores como Cooper Kupp y Julian Edelman, así como linebackers como Von Miller y Malcolm Smith, subraya la la imprevisibilidad que caracteriza al Super Bowl.

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