Los Súper Domingos de febrero tienen una rutina marcada para el mexicano: preparar la mejor comida posible, apoyar al equipo favorito para el Super Bowl y seguir la transmisión comandada por Los Tres Amigos.

Antonio de Valdés, Enrique Burak y José Segarra han sido las voces en conjunto de la NFL en nuestro país desde hace tres décadas y para la edición LVIII del Super Bowl no es la excepción.

"El primero que nos tocó hacer fue a partir de la temporada de 1985, el de los Osos de Chicago y los Patriotas de Nueva Inglaterra, en el Superdomo de Nueva Orleans, que por cierto fue una paliza horrible de los Osos cuando tenían a los 'Monstruos del Midway'.

"Ha sido una convivencia muy especial, nos hemos integrado de una forma muy buena, hemos hecho un buen equipo, no tenemos discrepancias y existe una gran empatía entre los tres. Salimos a dar lo mejor que tenemos, pero no en una forma de competencia. En particular creo que me ha tocado estar más tiempo con ellos que con mi familia", comentó Pepe en charla con RÉCORD.

Con "una vida trabajando juntos", las anécdotas en los Super Bowl sobran, pero para Segarra el XXIII destaca por estar ante uno de los mejores quarterbacks de todos los tiempos: Joe Montana.

"Recuerdo en el Super Bowl de la temporada de 1988, en Miami, el gran regreso de los 49ers de San Francisco frente a Cincinnati, que iban perdiendo, ya en la recta final parecía que sería la primera vez en llegar a tiempo extra, pero no se dio porque vino Montana con esa magia que siempre lo caracterizó armó una ofensiva de 92 yardas y cuando faltaban unos 32 segundos culmina con un pase de touchdown a John Taylor.