La tragedia ocurrida en Atizapán de Zaragoza dejó cuatro víctimas y una de ellas fue Aleyda Romero, joven de 21 años que trabajaba con la familia de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo. Mientras las investigaciones continúan para esclarecer el multihomicidio, una de sus familiares decidió hablar públicamente sobre quién era la joven y el dolor que dejó su muerte.

La tía de Aleyda apareció en un video difundido por el periodista Fernando Cruz y recordó a su sobrina como una persona dedicada, responsable y trabajadora. En medio de la conmoción, la mujer también dejó claro que ahora la familia busca justicia por lo ocurrido.

“Era una persona muy trabajadora, muy responsable. No era justo para su edad que le haya pasado eso”, señaló la señora en un video que fue publicado por el periodista Fernando Cruz en su cuenta de X (antes Twitter).

Diego 'N' también terminó con la vida de Aleyda Romero, quien trabajaba en casa del músico de Camilo Séptimo / Especial

Familia de Aleyda Romero exige justicia

La familiar se mostró visiblemente afectada al hablar de la joven y de la manera en que murió. Su mensaje no sólo estuvo enfocado en recordar las cualidades de Aleyda, sino también en pedir que las autoridades lleguen hasta las últimas consecuencias dentro de la investigación.

Ahora es (exigir) justicia", apuntó la familiar de Aleyda Romero, quien luce conmovida por el multihomicidio que ocurrió en la casa del tecladista de Camilo Séptimo. “Mi sobrina no merecía morir de esa forma”, dice la señora al final del video.

Las palabras de la familia se conocen mientras Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” permanecen bajo investigación por su probable participación en los hechos. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México deberá determinar el grado de intervención de cada uno y esclarecer completamente lo ocurrido dentro del departamento.

Aleyda Romero, joven de 21 años, fue despedida por su familia tras su trágica muerte / Especial

Dan último adiós a Aleyda Romero en Chalco

Familiares y amigos también comenzaron a despedir a Aleyda Romero en Chalco, Estado de México, donde se realizó el funeral de la joven. Las imágenes compartidas por la reportera Irlanda Maya muestran a personas reunidas bajo una carpa para acompañar a la familia durante el último adiós.

De acuerdo con testimonios recogidos durante el funeral, Aleyda era recordada como “Una joven muy cálida, amable, con muchos sueños”, palabras con las que sus seres queridos intentaron separar su memoria de la violencia que terminó con su vida.

La joven trabajaba dentro de la casa de Jonathan Meléndez y su familia. Según la reconstrucción conocida hasta ahora, Aleyda se encontraba en una habitación cuando comenzó el ataque y posteriormente habría salido para saber qué estaba ocurriendo. Las circunstancias exactas forman parte de la carpeta de investigación que continúa abierta.

La familia de Aleyda busca justicia y califican de injusto lo que le pasó / Especial

¿Qué pasó en la casa de Jonathan Meléndez?

El multihomicidio ocurrió dentro de un departamento ubicado en Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza, donde fueron encontrados sin vida Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, su esposa embarazada, su hija de tres años y Aleyda Romero.

Las autoridades comenzaron a reconstruir lo ocurrido mediante cámaras de seguridad, testimonios y diferentes diligencias ministeriales, lo que permitió identificar y posteriormente detener a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”.

Uno de los principales elementos de la investigación es que Diego “N” mantenía una relación comercial con Jonathan Meléndez, vínculo que habría facilitado su ingreso al departamento. Las autoridades investigan además un posible conflicto económico entre ambos, aunque el móvil deberá quedar plenamente establecido dentro del proceso judicial.

Aleyda era del municipio de Chalco, donde están llevando a cabo sus despedida / Especial

Aleyda Romero, una víctima que su familia quiere recordar por su vida

Aunque la atención mediática se ha concentrado principalmente en Jonathan Meléndez por su trayectoria dentro de Camilo Séptimo, la familia de Aleyda busca que también se conozca quién era ella antes del crimen. A sus 21 años, la joven era descrita por sus seres queridos como una persona trabajadora, responsable y con proyectos por delante.

Su funeral en Chalco reunió a familiares y amigos que acudieron para despedirla y acompañar a sus seres queridos. Ahora, además del duelo, permanece una exigencia compartida: conocer exactamente qué ocurrió y que las personas responsables enfrenten las consecuencias correspondientes.

Mientras el proceso judicial continúa, la voz de su tía resume el sentimiento de la familia ante una pérdida que consideran imposible de justificar: Aleyda tenía toda una vida por delante y, para ellos, “no era justo” que terminara de esta manera.