Los integrantes de Topos Azteca regresaron a México después de permanecer casi dos meses en Sudamérica, donde participaron en labores de búsqueda y rescate por los terremotos ocurridos en Venezuela y Colombia. La brigada fue recibida entre aplausos y gritos de bienvenida en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
El retorno estuvo encabezado por Héctor Méndez Rosales, conocido como “el Chino” o “Topo Mayor”, quien confirmó el final de la misión mediante un video difundido la noche del sábado 22 de agosto. Las imágenes mostraron el momento en que los rescatistas mexicanos se preparaban para reencontrarse con sus familias.
“Después de tantos días lejos, hoy toca volver a casa. Venezuela y Colombia se quedan en el corazón”, expresó Méndez Rosales después de varias semanas de trabajo ininterrumpido entre construcciones dañadas y comunidades afectadas.
Una misión de rescate que comenzó en Venezuela
El despliegue internacional inició después de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 registrados en Venezuela el 24 de junio. Ante la emergencia, la brigada mexicana viajó a ese país para sumarse a la revisión de inmuebles colapsados y a la localización de posibles sobrevivientes.
Los Topos Azteca concentraron parte de sus operaciones en La Guaira, una de las zonas afectadas por los movimientos telúricos. Permanecieron durante más de 40 días en territorio venezolano, enfrentándose a edificios inestables, largas jornadas y espacios de difícil acceso.
Cuando los rescatistas se preparaban para volver a México, el terremoto de magnitud 7.4 ocurrido en Colombia el 10 de agosto cambió sus planes. En lugar de regresar a casa, el equipo decidió trasladarse directamente al país sudamericano para colaborar en una segunda emergencia.
¿Cómo fueron las jornadas de los Topos Azteca?
El trabajo continuo obligó a los brigadistas a organizar periodos breves de descanso mientras otros integrantes permanecían en las áreas de búsqueda. Las condiciones dificultaban dormir durante varias horas seguidas, por lo que algunos debían recuperar fuerzas en banquetas o debajo de lonas.
“Nos toca turnarnos para cerrar los ojos un momento en la banqueta, recuperar el aliento con un bocado rápido bajo la sombra de una lona y volver a levantarnos con el casco bien puesto”.
Tras concluir las operaciones en ambos países, Topos Azteca regresó con saldo blanco entre sus integrantes. La llegada al AICM puso fin a una misión consecutiva que mantuvo a los rescatistas mexicanos alejados de sus hogares y trabajando bajo condiciones de riesgo.
La Brigada Internacional de Rescate Topos Azteca surgió después del terremoto que golpeó a la Ciudad de México en 1985.

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