La UEFA mantiene su boicot a las competiciones de la FIFA al considerar que no se han cumplido las condiciones exigidas para recuperar la confianza en el organismo. De acuerdo con información publicada por Sky News, aunque Gianni Infantino ofreció disculpas y retiró el proyecto de FIFA Forward Enterprise, el futbol europeo sostiene que todavía faltan garantías para impedir que una iniciativa similar vuelva a presentarse.
La crisis comenzó con la propuesta de crear una empresa independiente encargada de gestionar las principales competiciones de la FIFA, incluida la Copa del Mundo. La entidad, denominada FIFA Forward Enterprise, habría sido valorada en unos 20 mil millones de dólares y contemplaba la venta de más del 20 por ciento de sus acciones a inversionistas privados.
FIFA buscaba obtener más de 4 mil millones de dólares
El proyecto pretendía recaudar alrededor de 4 mil 200 millones de dólares mediante la entrada de capital externo. La FIFA incluso proyectaba recibir los primeros recursos antes de octubre, pese a que Infantino aseguraba que el proceso de consulta con las federaciones apenas comenzaba.
Entre los posibles inversionistas apareció Thrive Capital, firma dirigida por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner. La información generó cuestionamientos sobre la transparencia de la operación, los posibles beneficiarios económicos y el nivel de participación que tendrían las asociaciones afiliadas a la FIFA.
Infantino defendía la iniciativa con el argumento de que permitiría generar mayores ingresos para las 211 asociaciones miembro. La FIFA presentó el proyecto como una vía para aumentar la inversión en infraestructura, salarios, desarrollo deportivo y futbol base.
UEFA exige garantías y mantiene la presión sobre Infantino
La UEFA rechazó la propuesta al considerar que la propiedad, la gobernanza y las competiciones del futbol no pueden quedar expuestas a intereses privados. El organismo europeo explicó que sus federaciones exigieron la retirada completa del plan y garantías estructurales de que una operación similar no volverá a intentarse.
Aunque Infantino abandonó el proyecto tras la oposición internacional, la UEFA considera que la cancelación no es suficiente para levantar el boicot. La falta de confianza en la presidencia de la FIFA persiste y pone en duda la participación europea en próximas competiciones organizadas por el organismo mundial.
La presión aumentó con la retirada del respaldo de distintas federaciones a la reelección de Infantino, entre ellas la Federación Croata de Futbol. Así, el conflicto dejó de centrarse únicamente en la posible venta de activos de la Copa del Mundo y se convirtió en un cuestionamiento directo a la forma en que se gobierna la FIFA.

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