Argentina confirmó su lugar en la Final de la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 luego de venir de atrás para derrotar 2-1 a Inglaterra en las semifinales. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni tendrá una nueva oportunidad de pelear por el campeonato y defender la corona obtenida en Qatar 2022.

Con esta clasificación, la Albiceleste alcanzó su séptima Final en la historia de los Mundiales, igualando a Brasil como la segunda selección con más presencias en el partido por el título. Únicamente Alemania supera esa cifra con ocho finales disputadas.

Enzo Fernández en el partido de Inglaterra contra Argentina | AP

Un historial de éxitos y finales inolvidables

La primera Final de Argentina llegó en Uruguay 1930, donde cayó ante el conjunto anfitrión para quedarse con el subcampeonato. Décadas más tarde, levantó por primera vez la Copa del Mundo al conquistar el torneo celebrado en casa durante Argentina 1978.

Daniel Passarella levanta el trofeo tras el triunfo de Argentina en la Final de la Copa Mundial 1978 | AFP

Su segundo título llegó en México 1986, con Diego Armando Maradona como gran figura del equipo. Cuatro años después, en Italia 1990, volvió a disputar la Final, aunque en esa ocasión terminó como subcampeón tras perder frente a Alemania.

Diego Armando Maradona levanta la Copa del Mundo en México 86

La Albiceleste regresó al partido por el campeonato en Brasil 2014, pero nuevamente se quedó a las puertas del título al caer frente a Alemania. La revancha llegó en Qatar 2022, cuando conquistó su tercera estrella tras imponerse a Francia en una de las finales más memorables de la historia.

Messi busca el bicampeonato y la cuarta estrella

Ahora, de la mano de Lionel Messi, Argentina tendrá la posibilidad de conquistar un nuevo campeonato mundial. Además de defender el título conseguido hace cuatro años, el equipo buscará sumar la cuarta Copa del Mundo a sus vitrinas.

Messi en el partido de Argentina contra Inglaterra | AP

El último obstáculo será España, rival al que enfrentará el próximo domingo en Nueva York. Una victoria convertiría a la Albiceleste en bicampeona del mundo y consolidaría una de las etapas más exitosas en la historia del futbol argentino.