El ingreso al bachillerato representa una de las etapas con más cambios para los estudiantes, pero pueden venir acompañados de problemas relaiconados con la salud mental. Así mismo, en este contexto, la UNAM ha detectado señales de alerta entre los alumnos de nuevo ingeso. 

Entre los aspectos que han llamado la atención se encuentran la ansiedad, la depresión y el consumo de alcohol, situaciones que pueden afectar el desempeño escolar, las relaciones personales y la adaptación de los jóvenes a una nueva etapa académica.

La ansiedad y depresión pueden afectar la adaptación de los jóvenes al bachillerato./@pixabay

Ansiedad y depresión, entre las señales de alerta

La llegada al bachillerato implica cambios en las rutinas, nuevas responsabilidades académicas y, para muchos estudiantes, un entorno completamente diferente. Estos factores pueden convertirse en fuentes de estrés y ansiedad.

El consumo de alcohol también representa un factor de preocupación./@pixabay

¿Por qué preocupa el consumo de alcohol entre estudiantes?

El consumo de alcohol también forma parte de las conductas que requieren atención durante esta etapa. Aunque no todos los jóvenes que consumen alcohol presentan un problema de dependencia, el consumo riesgoso puede generar consecuencias para su salud y su vida académica.

La UNAM ha estudiado el consumo de alcohol entre su población estudiantil y ha encontrado que la mayoría presenta un consumo inexistente o de bajo riesgo, aunque existe un sector que requiere mayor atención. 

Los estudiantes de bachillerato atraviesan una etapa de importantes cambios emocionales y académicos./@pixabay

Por ello, identificar desde el ingreso al bachillerato posibles señales de ansiedad, depresión o consumo problemático resulta importante para que los estudiantes puedan recibir orientación y apoyo antes de que estas situaciones se agraven.