El Wells Fargo Center de Philadelphia estuvo a punto de venirse abajo tras escuchar el rugir de la motocicleta de The Undertaker el lunes por la noche durante el programa del 30 aniversario de Monday Night Raw. El veterano arribó para ceder la antorcha a la nueva cara del miedo en WWE, Bray Wyatt.

El ‘Hombre Muerto’ revivió a su alter ego, ‘The American Badass’ y fue este quien entregó la estafeta a Wyatt. Tras limpiar el ring con la humanidad de LA Knight, ambos luchadores se encontraron en el centro del encordado. Mark Callaway— nombre real del miembro del Salón de la Fama de WWE — se acercó al oído derecho de Wyatt y tras susurrarle unas palabras se marchó.