Una violenta riada en Nepal dejó al menos 22 personas muertas y cientos sin localizar este miércoles 26 de agosto de 2026, luego de que una enorme corriente de agua, lodo y rocas descendiera por el corredor montañoso que conecta al país con el Tíbet, en China. El desastre alcanzó poblaciones enteras, destruyó caminos y afectó infraestructura estratégica, mientras los equipos de emergencia intentan ingresar a las zonas que quedaron incomunicadas. El balance sigue siendo provisional debido a la magnitud de los daños y a las dificultades para establecer contacto con las comunidades afectadas.
Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es la situación de 384 turistas y viajeros con los que no se ha logrado establecer contacto. La Junta de Turismo de Nepal (Nepal Tourism Board) precisó que la lista preliminar está integrada por 291 extranjeros y 93 ciudadanos nepalíes y fue elaborada a partir de información de agencias de viajes, guías, autoridades locales y cuerpos de seguridad. Las autoridades han pedido cautela, pues figurar en ese registro no confirma que todas estas personas hayan sido víctimas directas de la corriente y su ubicación continúa bajo verificación.
Entre los extranjeros que aparecen en el recuento preliminar se encuentran 105 ciudadanos de India, 17 de Malasia, 12 de Reino Unido, cuatro de Sudáfrica, tres de Estados Unidos, un australiano y un neerlandés; además, otras nacionalidades continúan siendo verificadas. Varios de los viajeros recorrían la región para dirigirse hacia Kailash Mansarovar, en el Tíbet, una ruta de peregrinación de gran importancia religiosa para hindúes, budistas y jainistas.
¿Qué provocó la mortal riada en Nepal?
La emergencia comenzó durante la mañana en el distrito de Rasuwa, donde el río Bhote Koshi aumentó repentinamente su caudal alrededor de las 8:30 horas locales. La fuerza de la corriente golpeó especialmente las zonas de Timure y Syabrubesi, donde viviendas, mercados, puestos policiales, oficinas aduaneras, carreteras y puentes resultaron afectados. Posteriormente, el agua continuó su recorrido hacia sectores ubicados río abajo y alcanzó también el distrito vecino de Nuwakot, uno de los puntos donde se reportan daños severos.
Una de las explicaciones que investiga el Gobierno de Nepal está relacionada con un terremoto de magnitud 4.4 registrado esa misma mañana en territorio tibetano. El ministro de Asuntos Exteriores nepalí, Shishir Khanal, señaló ante la Cámara de Representantes que el movimiento telúrico pudo generar un desprendimiento de grandes dimensiones que obstruyó temporalmente el cauce y posteriormente desencadenó la crecida.
“Un terremoto ocurrió a las 8:37 (02:52 GMT) de hoy y, debido a ello, se produjo un gran deslizamiento de tierra que bloqueó el río, lo que parece haber causado la inundación”, explicó Khanal. Sin embargo, la relación entre el sismo y la riada todavía no ha sido confirmada. Las autoridades de gestión de desastres consideran que se trata de una hipótesis preliminar, mientras especialistas también estudian si pudo intervenir el vaciamiento repentino de un lago glaciar en la región del Himalaya.
Tampoco se ha determinado con certeza en qué punto se originó el enorme flujo de agua y escombros. Mientras algunos reportes ubican su origen en territorio nepalí antes de alcanzar el paso fronterizo de Gyirong, otras evaluaciones sostienen que la corriente llegó desde el Tíbet a través del Bhote Koshi. Del lado chino también se han registrado víctimas y personas desaparecidas, aunque las autoridades todavía no han presentado un balance definitivo de las afectaciones.
Nepal moviliza helicópteros para buscar a los desaparecidos
Las operaciones de rescate avanzan en condiciones complicadas debido a la destrucción de carreteras, puentes y redes de comunicación, además del elevado nivel de los ríos. El Gobierno movilizó al Ejército de Nepal, la Policía y la Policía Armada, junto con personal médico y equipos especializados, para localizar a los desaparecidos y trasladar a las personas atrapadas. Las condiciones meteorológicas y los problemas de comunicación también han dificultado conocer con rapidez el alcance real de la emergencia.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno nepalí declaró las zonas afectadas de Rasuwa como área de desastre durante tres meses. La medida busca agilizar la atención de los damnificados y las labores de recuperación, que incluyen proporcionar atención médica a los heridos, alimentos y alojamiento a las familias afectadas, además de trabajar en la reapertura de caminos y el restablecimiento de electricidad, agua potable y telecomunicaciones.
La tragedia ocurre poco más de un año después de que este mismo corredor del Himalaya sufriera otra inundación severa. En julio de 2025, una crecida del Bhote Koshi dejó víctimas y destruyó el Puente de la Amistad, una conexión terrestre fundamental entre Nepal y China.

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