Momentos de auténtico terror vivieron los pasajeros de un vuelo comercial que cubría la ruta entre Salónica, Grecia, y Memmingen, Alemania, luego de que una ventana de la aeronave se desprendiera en pleno vuelo, provocando una repentina despresurización de la cabina. El incidente dejó a un hombre de 61 años parcialmente succionado hacia el exterior del avión, mientras el resto de los viajeros intentaba reaccionar en medio del pánico.

De acuerdo con la aerolínea Ryanair, propietaria de la filial Malta Air, el avión tuvo que regresar de emergencia al aeropuerto de origen apenas unos minutos después del despegue, luego de que una de las ventanas destinadas a los pasajeros se desprendiera durante el trayecto. Aunque el aterrizaje se realizó sin mayores complicaciones, las imágenes y testimonios de quienes vivieron el incidente rápidamente comenzaron a difundirse en redes sociales.

Tras unos minutos de despegar el accidente ocurrió afectando al pasajero pegado a la ventanilla / Especial

Pasajeros evitaron una tragedia dentro de la cabina

El pasajero afectado sufrió lesiones en el cuello, hombros y quemaduras por fricción, de acuerdo con información proporcionada por un funcionario de un hospital griego, quien confirmó que el hombre recibió atención médica tras el aterrizaje.

Según relataron varios testigos a medios locales, el estruendo fue tan fuerte que muchos pensaron inicialmente que se había reventado un neumático del avión. Instantes después, las máscaras de oxígeno cayeron automáticamente y la aeronave comenzó un descenso controlado para estabilizar la presión en la cabina.

Una pasajera identificada únicamente como Christina narró que el momento fue desesperante, pues el hombre que se encontraba junto a la ventana fue jalado violentamente hacia el exterior debido a la diferencia de presión.

El avión de la aerolínea Ryanair tuvo que regresar al aeropuerto de donde partió / Especial

Su cabeza entera, el cuello, los hombros” fueron jalados hacia afuera por la ventana, afirmó, y añadió que quienes estaban sentados cerca de él lo metieron de nuevo al avión.

La mujer recordó que la mayoría de los pasajeros se encontraba dormida cuando ocurrió la emergencia.

“La mayoría de la gente se había quedado dormida, habíamos cerrado los ojos. Oímos un sonido, lo describiría como el estallido de una llanta… pero muy fuerte”. 

“Supimos de inmediato que habíamos perdido presión porque perdimos altitud… Hubo gritos, chillidos y alaridos”, relató.

Los pasajeros ayudaron a la persona afectada que resultó con varias heridas / Especial

El avión regresó de emergencia a Grecia

Tras detectar el problema, la tripulación inició el protocolo de emergencia y decidió regresar al aeropuerto de Salónica, donde el avión aterrizó aproximadamente una hora después de haber despegado.

En un comunicado oficial, Ryanair explicó que la aeronave "regresó a Salónica poco después del despegue cuando una ventana de un pasajero se desprendió durante el vuelo".

La empresa añadió que todos los pasajeros descendieron de manera segura y que únicamente una persona requirió atención médica. Posteriormente, la aerolínea asignó otra aeronave para que los viajeros continuaran su trayecto con destino a Alemania.

Testigos cuentan que escucharon un gran estruendo y de pronto comenzaron a perder altura / Especial

Investigan qué provocó el desprendimiento

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) confirmó que fue notificada del incidente debido a que también se reportó un problema en el motor derecho, además de la despresurización de la cabina.

La agencia estadounidense informó que permanecerá disponible para colaborar en la investigación, aunque precisó que el caso será encabezado por el Comité de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aeronaves de la República de Macedonia del Norte, autoridad responsable del proceso.

El avión era un Boeing 737-800

La aeronave involucrada era un Boeing 737-800, uno de los modelos más utilizados para vuelos de corta y mediana distancia en todo el mundo y con capacidad para transportar hasta 189 pasajeros.

De acuerdo con el sitio especializado Flightradar24, el avión fue entregado nuevo a Ryanair en 2008. Los registros de vuelo muestran que la aeronave alcanzó una altitud superior a los 15 mil pies (4 mil 570 metros) aproximadamente seis minutos después del despegue.

Sin embargo, inmediatamente comenzó un descenso hasta cerca de 6 mil pies (mil 830 metros) para mantener condiciones seguras de presión dentro de la cabina y permaneció durante unos 30 minutos quemando combustible antes de regresar finalmente al aeropuerto griego.