Brasil marcó una revolución por su hedonismo con la pelota a mediados del Siglo XX y principios del actual. Sin embargo, el cambio en la forma de jugar al futbol ha hecho al deporte una prueba de atletismo y constancia; lejos quedó la belleza del juego y ahora solamente importa el resultado.
El adiós de la idea del "jogo bonito" se hizo presente en la primera anotación de la Canarinha ante Haití en la Copa del Mundo 2026. A diferencia de sus antecesores, la Verdeamarela prefirió anotar como sea en lugar de buscar la belleza primordial del juego.
¿Cómo fue el primer gol de Brasil?
El conjunto sudamericano robó un balón en un intento de salida de Haití, lo que provocó un mano a mano entre Vinícius Júnior y la defensa caribeña. El extremo del Real Madrid remató cruzado y con fiereza, sin embargo, Johnny Placide atajó.
El arquero del equipo haitiano dejó un rebote y, casi cayéndose y sin estar bien posicionado, Matheus Cunha empujó el balón. Lo mejor del primer tanto de Brasil fue el festejo, con un poco de baile, mismo que ya se perdió en la cancha.
Matheus Cunha marcó el segundo
El segundo gol del ariete del Manchester United evocó un poco la vieja memoria brasileña, aunque aún con la falta latente de jugar de buena manera el balón. De nueva cuenta, el equipo de Ancelotti recuperó un balón en el intento de salida de Haití.
Vini -quien es el más dúctil de Brasil con el balón en el pies- sirvió un pase impresionante para Cunha, quien con poco ángulo, pero con mucha perversidad, definió al primer palo del arquero Placide.

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