Steve McMichael no pudo asistir a la ceremonia del Salón de la Fama de la NFL, entonces la ceremonia fue hacia él.
Batallando con esclerosis lateral amiotrófica en etapa avanza, el tackle defensivo All-Pro de 66 años fue el segundo jugador inducido al Salón de la Fama el sábado de entre los siete integrantes de la Clase 2024.
Rodeado de varios de sus excompañeros de los Bears de Chicago y su esposa Misty en su casa en Homer Glen, Illinois, McMichael portó el saco dorado y su busto de bronce fue revelado en vivo en un emotivo tributo.
“Estás en un equipo del que no pueden quitar y del que nunca te van a cortar. Cuando mueras siempre estarás en este equipo. Bienvenido a casa Steve. Estarás en el cielo del futbol por siempre”, dijo el integrante del Hall of Fame Richard Dent al darle una palmada en la cabeza a McMichael.
Misty McMichael se limpió las lágrimas antes de ayudar a su esposo a voltear la cabeza hacia el busto. “Este eres tu, amor, por siempre”, dijo.
Jim McMahon, quarterback del equipo campeón del Super Bowl de los Bears de 1985, observó la escena en video en persona desde el estadio Tom Benson en Canton, Ohio. Varios seguidores del equipo derramaron lágrimas al observar a McMichael.
