Si el PCR arroja un nuevo positivo, el paciente será enviado a unas de las instalaciones de cuarentena (principalmente hoteles) designadas con este fin fuera de la Villa Olímpica, o trasladado a un hospital en caso de tener síntomas moderados o graves.
Los residentes de la Villa también dispondrán de un enorme gimnasio equipado con más de 600 máquinas de entrenamiento, dentro del cual se deberá llevar también mascarilla y donde se instalarán pantallas separatorias entre cada aparato.
En su tiempo libre, podrán salir a varias zonas verdes integradas en la Villa, acudir a espacio de recreo con videoconsolas, tenis de mesa o aparatos de realidad virtual; o visitar una plaza donde contarán con diversas tiendas y servicios, pero en ningún caso podrán abandonar las instalaciones olímpicas por su cuenta.
A la hora de desplazarse a instalaciones de entrenamiento o a las sedes de competición, los participantes en los Juegos dispondrán de un sistema especializado de taxis y autobuses, ya que no se les permite tomar el transporte público.
