No lo quieren como a Checo Pérez. Daniel Ricciardo volvió a subirse a un Red Bull en el Showrun celebrado en Nashville, sin embargo, el australiano no juntó a tanta gente como esperaba, pues a diferencia de las presentaciones del mexicano, aquí se mostraban grandes espacios detrás de las vallas.
La clásica exhibición de Oracle Red Bull Racing llegó a apoderarse de las calles de Tennessee, en donde Ricciardo fue el encargado de hacer rugir y girar el poderoso RB7.
Este espectáculo a llegado a varias partes del mundo, incluido México y Madrid en donde Checo Pérez se encargó de abarrotar las avenidas de Guadalajara y Madrid en donde no cabía ni una sola alma más.
Por su parte, el Showrun de Nashville se mostró semivacío, pues en los videos se puede observar inclusive a la gente caminando por la acera, pese a que el australiano será en dos años el piloto titular de Red Bull.
