"Entonces, el árbitro sacó su pistola que estaba en la cintura durante todo el partido y agredió a dos atletas de nuestro equipo con culatazos", denunció el "É Us Guri".

Los heridos fueron enseguida trasladados a un hospital de la región, donde uno de ellos recibió tres puntos de sutura en la herida y el otro llegó a desmayar en el traslado.

"Nosotros, del equipo "É Us Guri", repudiamos el acto del árbitro del partido, quien debería ser la persona que calma los ánimos de todos los involucrados en lugar de tomar esa actitud muy equivocada", completó la nota, que reconoce que el jugador expulsado "estaba ofendiendo al juez" pero reafirma que "nada justifica dicho acto".