La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó la primera vacuna contra la influenza desarrollada con tecnología de ARN mensajero (ARNm), el mismo sistema que revolucionó la lucha contra la pandemia de Covid-19. El nuevo biológico, denominado mFlusiva y desarrollado por la farmacéutica Moderna, representa un avance importante en la prevención de la gripe estacional, especialmente entre los sectores de mayor riesgo.
La autorización permitirá que la vacuna esté disponible para adultos de 50 años o más, justo antes del inicio de la temporada de vacunación de otoño en Estados Unidos. De acuerdo con la empresa, las primeras dosis comenzarán a distribuirse en algunos establecimientos comerciales durante las próximas semanas.
La tecnología del Covid-19 ahora se utilizará contra la influenza
La principal innovación de mFlusiva es que fue desarrollada mediante la tecnología de ARN mensajero, la misma que permitió crear en tiempo récord las vacunas utilizadas durante la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19.
A diferencia de los métodos tradicionales de fabricación, esta plataforma permite adaptar las vacunas con mayor rapidez cuando aparecen nuevas variantes del virus, una característica que podría resultar clave para combatir la influenza, cuyas cepas cambian prácticamente cada año.
Los especialistas consideran que esta tecnología facilitará responder de forma más eficiente si el virus muta inesperadamente y obliga a desarrollar nuevas formulaciones en un periodo corto.
¿Quiénes podrán recibir la nueva vacuna?
La FDA otorgó la aprobación para el uso de mFlusiva en personas de 50 a 64 años, respaldándose en un estudio clínico realizado con 40 mil participantes.
De acuerdo con los resultados presentados por Moderna, la nueva vacuna logró reducir los casos de influenza en aproximadamente 27 por ciento en comparación con otra vacuna actualmente disponible en el mercado.
En el caso de los adultos de 65 años o más, la autoridad sanitaria concedió una aprobación acelerada, luego de que estudios demostraran que el biológico generó una respuesta inmunológica sólida frente a una vacuna de alta dosis utilizada en este grupo de población.
No obstante, Moderna deberá continuar realizando estudios posteriores a la comercialización para confirmar su eficacia y seguridad a largo plazo.
¿Qué efectos secundarios puede provocar?
Según la información presentada por la farmacéutica, los estudios clínicos no detectaron efectos secundarios graves asociados con la aplicación de la vacuna.
Sin embargo, al igual que ocurre con otros biológicos contra la influenza, algunos participantes presentaron reacciones temporales como:
Dolor en el lugar de la aplicación.
Fiebre.
Dolor de cabeza.
Cansancio.
Dolores musculares.
Moderna indicó que estos síntomas aparecieron con una frecuencia ligeramente mayor en comparación con algunas vacunas tradicionales contra la gripe, aunque fueron temporales y de intensidad leve a moderada.
Una aprobación que estuvo rodeada de polémica
La autorización de la vacuna también estuvo marcada por un proceso inusual dentro de la FDA.
A principios de este año, un alto funcionario del organismo decidió bloquear inicialmente la solicitud presentada por Moderna, en un contexto de mayor revisión de las vacunas por parte de la agencia bajo la administración del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.
Días después, y tras el cuestionamiento público realizado por la compañía, la FDA reconsideró su postura. Posteriormente, en junio, un panel de asesores independientes votó por unanimidad a favor de recomendar la aprobación del nuevo biológico.
Un avance para proteger a los adultos mayores
Aunque en Estados Unidos ya existen diversas vacunas contra la influenza, incluidas opciones especialmente diseñadas para personas mayores de 65 años, las autoridades sanitarias recuerdan que decenas de miles de estadounidenses fallecen cada año a causa de esta enfermedad, siendo precisamente los adultos mayores uno de los grupos más vulnerables.
La llegada de mFlusiva amplía el catálogo de herramientas disponibles para combatir la influenza y abre la puerta al uso de la tecnología de ARN mensajero en otras vacunas estacionales, ofreciendo la posibilidad de responder con mayor rapidez a futuras mutaciones del virus.

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