La medicina regenerativa dio un paso importante en Japón después de que especialistas del Hospital Osaka Keisatsu realizaran una intervención cardiaca utilizando láminas de células del músculo cardiaco derivadas de células madre pluripotentes inducidas, conocidas como células iPS, en una paciente que padecía insuficiencia cardiaca grave. El procedimiento se convirtió en el primero realizado desde que esta terapia recibió aprobación condicional en Japón y posteriormente entró en la cobertura del seguro médico público.

La intervención se llevó a cabo el pasado 29 de septiembre de 2026 en Osaka. La paciente, una mujer de unos 50 años, recibió las láminas de cardiomiocitos directamente sobre el corazón mediante una operación que duró alrededor de una hora. La empresa Cuorips, responsable del producto utilizado, informó posteriormente que la mujer se encontraba estable y que, si su recuperación evoluciona favorablemente, podría abandonar el hospital aproximadamente dos semanas después de la intervención.

Japón realizó una intervención cardiaca utilizando láminas de células del músculo cardiaco / Magnific

¿Cómo fue la cirugía de corazón con células madre en Japón?

El procedimiento consistió en colocar láminas formadas por cardiomiocitos derivados de células iPS sobre el corazón de la paciente. Estas células son obtenidas mediante una técnica que permite reprogramar células adultas para llevarlas a un estado pluripotente, desde el cual pueden posteriormente convertirse en distintos tipos celulares, entre ellos células del músculo cardiaco.

El producto empleado recibe el nombre de RiHeart y fue desarrollado por Cuorips, una compañía surgida de la Universidad de Osaka. Los cardiomiocitos derivados de células iPS son procesados hasta formar láminas que posteriormente se colocan sobre el corazón de pacientes con insuficiencia cardiaca grave, con el objetivo de contribuir a mejorar su función. RiHeart quedó incluido en el sistema público de seguro médico japonés a partir del 1 de septiembre de 2026.

El Hospital Osaka Keisatsu confirmó que la operación terminó satisfactoriamente alrededor del mediodía del 29 de septiembre y destacó que esta terapia podría convertirse en una nueva alternativa para personas con insuficiencia cardiaca grave, especialmente en un país que enfrenta una importante escasez de donantes de órganos.

La intervención se llevó a cabo el pasado 29 de septiembre de 2026 en Osaka / Magnific

¿Qué buscan lograr las células iPS en el corazón?

La finalidad de esta tecnología es ayudar a mejorar la función del músculo cardiaco en pacientes con enfermedad grave y para quienes las alternativas terapéuticas existentes no han producido resultados suficientes.

La expectativa de los especialistas es que el tratamiento contribuya a reducir síntomas relacionados con la insuficiencia cardiaca, además de favorecer el desempeño del corazón y la capacidad de los pacientes para realizar esfuerzo físico. No obstante, la intervención no significa que la enfermedad haya sido curada ni que la eficacia definitiva de la terapia esté demostrada; precisamente los próximos años serán fundamentales para evaluar sus resultados a mayor escala.

Yoshiki Sawa, especialista que participó en el desarrollo de la tecnología y encabezó la intervención, manifestó su expectativa sobre los resultados que podría obtener la paciente.

“Esperamos que esto mejore la calidad de vida de la paciente”, declaró tras la intervención Yoshiki Sawa, el cirujano que la realizó y que dirige el hospital Osaka Keisatsu, en rueda de prensa.

Se colocaron láminas formadas por cardiomiocitos derivados de células iPS sobre el corazón de la paciente / Magnific

Ensayos anteriores mostraron resultados alentadores

La intervención no surgió de la nada. Antes de llegar a esta etapa, la terapia fue estudiada en ocho pacientes con cardiopatía isquémica, padecimiento en el que el corazón resulta afectado por una disminución del flujo sanguíneo asociada al estrechamiento de las arterias coronarias.

De acuerdo con los resultados difundidos, los ocho pacientes registraron una reducción de síntomas y cuatro presentaron mejorías en la función cardiaca. Estos antecedentes permitieron avanzar hacia el uso clínico de la tecnología, aunque todavía será necesario reunir mucha más evidencia para determinar con precisión sus beneficios y riesgos.

La autorización otorgada en Japón es precisamente de carácter condicional, por lo que la seguridad y eficacia del tratamiento deberán continuar siendo evaluadas conforme aumente el número de personas que reciban la terapia.

Un Premio Nobel está detrás del desarrollo de las células iPS

La historia de esta tecnología también está ligada al científico japonés Shinya Yamanaka, quien recibió junto con John B. Gurdon el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2012 por investigaciones relacionadas con la reprogramación de células maduras hacia un estado pluripotente.

Yoshiki Sawa desarrolló esta estrategia de medicina regenerativa apoyándose en la tecnología de células iPS vinculada al trabajo de Yamanaka. La capacidad de estas células para transformarse posteriormente en diferentes tipos celulares abrió nuevas posibilidades de investigación para enfermedades en las que determinados tejidos han sufrido daños importantes.

En este caso, el objetivo es producir células del músculo cardiaco y organizarlas en láminas que puedan colocarse sobre la superficie del corazón enfermo. De esta manera, los especialistas buscan utilizar la medicina regenerativa como una alternativa adicional para determinados pacientes con insuficiencia cardiaca grave.

Japón quiere aplicar el tratamiento a 75 pacientes

El procedimiento realizado en Osaka es apenas el inicio de una etapa mucho más amplia de evaluación. Los responsables del proyecto contemplan utilizar la terapia en 75 pacientes hacia 2033, lo que permitirá recopilar información adicional sobre su eficacia y seguridad.

Los resultados serán fundamentales para determinar el futuro de RiHeart. Aunque Japón permitió su utilización bajo determinadas condiciones, la terapia tendrá que demostrar sus beneficios durante los próximos años para mantener y ampliar su autorización.

Esto significa que todavía es demasiado pronto para considerar las láminas de células iPS como una solución definitiva contra la insuficiencia cardiaca. El procedimiento realizado en Japón representa, más bien, un nuevo paso para determinar hasta dónde puede llegar la medicina regenerativa en el tratamiento de enfermedades cardiacas graves.

El corazón no es el único órgano en el que Japón está explorando el potencial de las células iPS. En marzo de 2026, las autoridades japonesas también concedieron una aprobación condicional a un tratamiento contra la enfermedad de Parkinson basado en el trasplante de células derivadas de iPS al cerebro, después de avanzar mediante ensayos clínicos.