Puede comenzar con un simple mensaje de un desconocido. La conversación parece inofensiva, avanza durante varios días y poco a poco se vuelve personal. Cuando la confianza ya está establecida, aparece una historia difícil de comprobar y, con ella, la petición de dinero. Así opera un fraude que en redes sociales ha comenzado a conocerse como “la estafa del soldado”.
El riesgo no es menor. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) registró 35 mil 762 reclamaciones relacionadas con posibles fraudes financieros entre enero y mayo de 2026. El uso de perfiles falsos, mensajes cada vez mejor elaborados y herramientas digitales ha hecho que algunos engaños sean más difíciles de detectar a primera vista.
¿Qué es la estafa del soldado y cómo comienza?
El nombre surge por la historia utilizada para acercarse a la víctima. De acuerdo con el inversionista y creador de contenido Juan de Ávila, detrás del perfil puede aparecer alguien que asegura ser militar, médico o enfermero y que supuestamente se encuentra trabajando lejos de casa, incluso en una zona de conflicto. La conversación gira inicialmente alrededor de su vida personal hasta que se genera un vínculo de confianza.
La historia cambia cuando esa persona asegura tener acceso a una importante cantidad de oro obtenida durante una operación y promete enviar parte del supuesto botín. Para sostener la mentira aparecen fotografías, comprobantes e incluso documentos que simulan el traslado internacional del paquete. La promesa es atractiva: el oro servirá para asegurar el futuro de ambos una vez que puedan estar juntos.
El dinero comienza a salir de la cuenta de la víctima cuando el supuesto envío presenta problemas. Alguien que dice trabajar para una empresa de paquetería avisa que el paquete quedó detenido y que hace falta cubrir determinados cargos. Después puede aparecer otro supuesto intermediario que exige nuevos pagos relacionados con impuestos, IVA, aduana o comisiones. Cada depósito abre la puerta a una nueva excusa.
Víctimas aseguran haber perdido hasta 100 mil pesos
Juan de Ávila ha señalado que recibió testimonios de personas que aseguran haber perdido entre 50 mil y 100 mil pesos después de realizar varias transferencias bajo este esquema. La cantidad no corresponde a una estadística oficial de Condusef, sino a casos que, según el especialista, llegaron hasta él después de que las víctimas detectaron el engaño.
Más que fijarse únicamente en el nombre de la estafa, hay señales que pueden ayudar a identificarla. Una persona desconocida que promete dinero, oro, inversiones o grandes beneficios y después solicita depósitos para liberar el supuesto premio debe encender las alertas. También es motivo de desconfianza que exista presión para pagar rápidamente o que se impida verificar la historia por otros medios.
La recomendación de las autoridades es evitar compartir contraseñas, NIP, números de tarjetas, códigos de verificación o información bancaria con desconocidos. También se deben revisar cuidadosamente enlaces recibidos por correo electrónico, WhatsApp o mensaje de texto.

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