La FIFA ha sorprendido a propios y extraños al dar marcha atrás a la suspensión de un partido de Folarin Balogun tras su expulsión en el partido contra Bosnia y Herzegovina. Como era de esperase, esta decisión generó la reacciones inmediatas, especialmente del futbol de belga, que manifestó públicamente su desacuerdo con la determinación que permitió al delantero de Estados Unidos disputar el partido de los Octavos de Final de la Copa del Mundo.

La roja en 16vos de Final fue revertida

Balogun, quien suma tres goles en el torneo y es el máximo anotador del conjunto estadounidense, había sido expulsado durante la victoria de Estados Unidos por 2-0 sobre Bosnia y Herzegovina en los Dieciseisavos de Final, luego de recibir una tarjeta roja por un pisotón sobre Tarik Muharemović.

Pese a la suspensión automática que normalmente acompaña una expulsión, la FIFA anunció que la sanción de un partido fue suspendida, por lo que el atacante quedó habilitado para disputar el siguiente compromiso.

Balogun fue expulsado por este pisotón ante Bosnia y Herzegovina | AP

El organismo explicó que la medida fue tomada con base en el Artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA.

“La instancia judicial puede decidir suspender total o parcialmente la ejecución de una medida disciplinaria. Al suspender la ejecución de la sanción, la instancia judicial somete a la persona sancionada a un período de prueba de uno a cuatro años”, establece el reglamento citado por la FIFA.

La decisión de la FIFA fue rápidamente cuestionada por todos debido a que se ha rumorado que la Casa Blanca habría sido la encargada de pedir que se revirtiera la decisión. Posteriormente el propio Trump agradeció a la organización por la decisión de permitir al delantero jugar ante Bélgica

Donald Trump se coloca su medalla del Premio de la Paz de la FIFA junto a Infantino | AP

Bélgica expresa su inconformidad por la decisión de la FIFA

Tras conocerse la resolución, la Real Asociación de Futbol de Bélgica publicó un comunicado en su página oficial en el que expresó su postura sobre la elegibilidad de Balogun para enfrentar a su selección.

“La Real Asociación de Fútbol de Bélgica (RBFA) está asombrada por la decisión de la FIFA de declarar elegible para jugar en el partido al jugador suspendido de Estados Unidos Folarin Balogun. La FIFA basa su decisión en el Artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA. Sin embargo, el Artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA establece claramente que una tarjeta roja (expulsión) resulta automáticamente en una suspensión para el próximo partido del equipo, como ha sido el caso de todas las tarjetas rojas anteriores emitidas durante esta Copa Mundial de la FIFA”.

Bélgica expresó su inconformidad con la FIFA | captura

En el mismo documento, la federación belga señaló que la resolución podría generar interpretaciones sobre la aplicación del reglamento y anunció que analiza las alternativas disponibles.

“Con el fin de salvaguardar los derechos legítimos de todos los equipos participantes y proteger los principios fundamentales de juego limpio en nuestro deporte, tanto en esta Copa Mundial de la FIFA como en futuras ediciones del torneo, la RBFA está investigando todas las opciones potenciales.”

La federación considera que el criterio aplicado en este caso difiere del utilizado en otras expulsiones registradas durante la presente edición del Mundial, donde las suspensiones se cumplieron de manera automática.

Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos | AP

Casos anteriores en los que la FIFA suspendió sanciones

En noviembre, la FIFA suspendió los dos últimos encuentros de una sanción de tres partidos impuesta al portugués Cristiano Ronaldo, quien había sido expulsado frente a Irlanda durante las eliminatorias mundialistas. Esa resolución permitió que el delantero pudiera disputar el partido inaugural de su selección en la Copa del Mundo.

Otro antecedente ocurrió en abril, cuando la FIFA aplazó las suspensiones del defensor argentino Nicolás Otamendi y del mediocampista ecuatoriano Moisés Caicedo, ambos expulsados durante las eliminatorias. Gracias a esa medida, los dos futbolistas estuvieron disponibles para disputar el debut de sus respectivas selecciones en el torneo.

También existe un precedente histórico. En la Copa del Mundo de 1962, el brasileño Garrincha fue expulsado durante una semifinal. Sin embargo, posteriormente fue autorizado para disputar la final frente a Chile, en un contexto marcado por presiones políticas. Brasil terminó conquistando el campeonato de aquella edición.