El 5 de octubre de 2014 ha pasado a la historia como uno de los capítulos más tristes de la Fórmula 1, cuando Jules Bianchi se estrelló contra una grúa en el Gran Premio de Japón. En medio de la lluvia, el francés perdió el control de su auto en la Curva 7 y fue directo contra la máquina, que estaba retirando el auto de Adrian Sutil, que se había accidentado poco antes de manera similar a cómo le ocurrió al de Niza.

Bianchi falleció nueve meses después, el 21 de julio de 2015, y fue la primera muerte en la máxima categoría después de 20 años. Su caso trajo algunos cambios a la Fórmula 1 para ver por la seguridad de los pilotos, como la introducción del Virtual Safety Car. Pero nada compensará el vacío que dejó el piloto en el corazón de sus familiares, sus aficionados y sus amigos, como Charles Leclerc