Lo que prometía ser una vida permanente en alta mar terminó en una inesperada crisis para alrededor de 200 pasajeros del crucero Odyssey, quienes tuvieron que abandonar la embarcación en Camboya después de que la empresa operadora suspendiera sus actividades por problemas financieros relacionados con el encarecimiento del combustible.

La compañía estadounidense Villa Vie Residences anunció que había “suspendido sus operaciones en Camboya”, al señalar que enfrentaba “aumentos extraordinarios” en los costos energéticos derivados de la guerra con Irán.

El desembarque ocurrió durante una escala programada en el puerto de Sihanoukville, donde los pasajeros recibieron apenas siete horas para recoger sus pertenencias y bajar del barco, de acuerdo con Long Dimanche, vicegobernador de la provincia de Preah Sihanouk.

Alrededor de 200 pasajeros del crucero Odyssey tuvieron que abandonar la embarcación / Magnific

De una vida en altamar a quedarse varados en Asia

El Odyssey, un crucero de 200 metros de longitud, había iniciado su travesía desde Irlanda del Norte en octubre de 2024. Su propuesta consistía en ofrecer residencias a bordo que podían comprarse o alquilarse, con la posibilidad de recorrer el mundo durante una temporada o establecerse en el barco de manera permanente.

Para algunos de sus habitantes, la apuesta implicó vender sus propiedades y desprenderse de sus pertenencias para financiar una nueva forma de vida.

Sin embargo, el plan cambió durante la parada en territorio camboyano. Según las autoridades locales, la embarcación llegó el 23 de octubre procedente de Tailandia, con 203 pasajeros y 156 tripulantes. El barco, que navega bajo bandera de Bahamas, tenía previsto continuar su ruta hacia Vietnam.

La compañía estadounidense Villa Vie Residences anunció la suspensión de su crucero / Magnific

“La orden repentina de desembarcar ha dejado a muchos jubilados y trabajadores remotos sin hogar a miles de kilómetros de sus países de origen”, dijo Long Dimanche.

Tras abandonar la embarcación, algunos viajeros optaron por tomar vuelos para salir de Camboya, mientras otros permanecieron en la ciudad de Sihanoukville. De acuerdo con el funcionario, el crucero tenía previsto cargar combustible y partir el 31 de octubre.

Pasajeros denuncian falta de apoyo de la compañía

La decisión de suspender las operaciones generó preocupación entre los residentes, quienes tuvieron que resolver de manera repentina dónde alojarse y cómo continuar sus viajes.

Randy Cassingham, pasajero del Odyssey y autor de un blog especializado en cruceros, describió la situación como resultado de una “cascada de problemas”. También cuestionó la respuesta de la empresa ante las dificultades de quienes quedaron varados.

Los pasajeros recibieron apenas siete horas para recoger sus pertenencias y bajar del barco / Magnific

El testimonio contrasta con la postura de Villa Vie Residences, que aseguró estar buscando alternativas para atender a los afectados. En un comunicado, la compañía afirmó que estaba “trabajando con los residentes para coordinar el desembarque e identificar soluciones de alojamiento temporal”.

El combustible pone en jaque al crucero residencial

El incremento de los gastos operativos fue uno de los principales factores señalados por la empresa para explicar la suspensión de sus actividades en Camboya.

Según Villa Vie Residences, el costo mensual del combustible por camarote pasó de aproximadamente mil 800 dólares a una cifra estimada de entre 6 mil y 8 mil dólares en algunas regiones de Asia.

“La empresa no puede simplemente trasladar aumentos de esa magnitud a los residentes, y el déficit resultante sometió a su modelo operativo actual a una presión financiera insostenible”, argumentó.

La compañía sostuvo que el encarecimiento del combustible hizo inviable mantener su esquema de operación sin trasladar a los pasajeros un incremento considerable en sus gastos.