Italia esperó 60 años para volver a celebrar a un ganador local en Monza. Kimi Antonelli llegó desde el fondo de la parrilla para devolverles a los tifosi un héroe y a la Fórmula 1 una nueva figura.
Monza tiene memoria. Recuerda a Ferrari, a sus campeones, a sus tragedias y a sus héroes. Pero este domingo escribió una historia diferente. La escribió un joven llamado Andrea Kimi Antonelli.
El italiano, que acaba de cumplir 20 años, arrancó desde la posición 19. Una penalización había convertido su Gran Premio de casa en una carrera que parecía destinada a la frustración.
Pero Antonelli tenía otros planes. Mercedes como escudería también. Uno por uno fue dejando atrás a sus rivales. Hasta llegar al frente. Hasta encontrarse con George Russell, a quien su equipo hizo a un lado para dejarle el camino libre y ganar la carrera.
Una remontada brutal en el templo italiano de la velocidad en donde, por cierto, la velocidad total fue menor a la que se consiguió en Hungría... increíble. Pero las nuevas reglas así lo dejaron ver.
60 años después, bueno... esa es la historia oficial, pero es en realidad menos, técnicamente hablando
La última vez que un italiano había ganado el Gran Premio de Italia en Monza había sido en 1966. Ludovico Scarfiotti. Y es que en 1977 hubo otro italiano que lo logró: Mario Andretti, lo que pasa es que para entonces corría con Lotus como piloto estadounidense, pero técnicamente... porque nació en 1940 en Montona, Italia, antes de que su familia se mudara en 1950 a Nazareth, Pensylvania.
Desde entonces, generaciones completas de aficionados habían crecido sin ver a un piloto italiano ganar en casa. Antonelli rompió esa espera. Y lo hizo vestido del negro, plateado y azul de Mercedes, no de Ferrari.
Eso quizá sea lo más simbólico de todo. Italia encontró un nuevo héroe fuera de Maranello.
Mercedes lo eligió para iniciar una nueva etapa con un reto gigantesco y el jovencito respondió como lo hacen los grandes pilotos: cuando aumenta la presión, aumenta su rendimiento.
El campeonato es suyo desde ahora y sólo una locura lo haría perderlo
Con 267 puntos, Antonelli aventaja por 66 a George Russell en una posición privilegiada en la pelea por el campeonato.
Todavía queda temporada y pueden pasar muchas cosas, pero todo el mundo sabe ahora el valor de Kimi Antonelli como piloto de Mercedes. Es bueno, rápido y lo prefieren a él.
El heredero de Ascari, dicen
Hay un nombre que vuelve inevitablemente a la conversación: Alberto Ascari. El italiano que conquistó dos campeonatos mundiales y nueve Grandes Premios. Antonelli ya suma siete victorias y con dos más podrá igualarlo esta misma temporada, porque no se ve difícil que pueda lograrlo.
Pero hay un premio que sería mucho más grande. Convertirse en campeón mundial. El último italiano que lo consiguió fue precisamente Ascari hace 70 años; si Antonelli lo logra, seguirá escribiendo con letras de oro su nombre en los anales de la historia. La salvedad es Mario Andretti, bajo lo que comentamos arriba, pues el italoamericano ganó el título en 1978.
El nacimiento de una estrella
Quizá dentro de algunos años miremos hacia atrás y entendamos que Monza 2026 fue mucho más que una carrera. Fue el día en que Kimi Antonelli dejó de ser la promesa que Toto Wolff esperaba y se convirtió en una realidad absoluta.
El día en que un joven italiano arrancó desde el puesto 19 y terminó en lo más alto, mismo día en que los tifosi encontraron un nuevo héroe y en que la Fórmula 1 entendió que tiene una nueva estrella.
Kimi Antonelli no llegó a Monza para pedir permiso, reclamó un lugar que a ojos vistas es todo suyo.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)