Una sola palabra puede desatar un mar de especulaciones, pero a veces, el error es tan evidente que solo queda espacio para la ironía. Esto fue lo que ocurrió con Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, quien se convirtió en tendencia tras un curioso y monumental despiste al hablar de una de las máximas figuras de su plantilla: el delantero argentino Julián Álvarez.

Enrique Cerezo, en conferencia de prensa | EFE

Durante un encuentro con los medios de comunicación donde fue cuestionado sobre el interés de otros clubes europeos por el atacante, el directivo colchonero mostró su habitual firmeza defensiva, pero con un pequeño detalle: cambió por completo el apellido del futbolista.

El "nuevo" fichaje de Enrique Cerezo

Al ser cuestionado sobre las cláusulas y el futuro del campeón del mundo, Cerezo no dudó en responder con contundencia, aunque rebautizando al jugador en el proceso: "Julián López es jugador del Atlético de Madrid. El que quiera a Julián López, que vea el contrato y si le interesa, que se lo lleve", sentenció el mandatario, totalmente ajeno al error en ese momento.

Las declaraciones no tardaron en circular en redes sociales, donde la afición rojiblanca y los amantes de las redes sociales comenzaron a bromear sobre si el Atlético había fichado en secreto a un nuevo futbolista o si el presidente seguía pensando en algún conocido actor o torero español del mismo nombre.

Tenga el apellido que tenga

Más allá del divertido lapsus, el mensaje de fondo del presidente de la entidad madrileña quedó bastante claro para el mercado internacional. El Atlético de Madrid no tiene ninguna intención de negociar por Álvarez, de cara a la próxima temporada, remitiendo a cualquier club interesado a pagar la rescisión de su contrato.

Julián Álvarez l RoyNemer

Este tipo de despistes no son ajenos al historial de Enrique Cerezo, un directivo conocido por su estilo directo, descontracturado y, en ocasiones, propenso a dejar frases memorables que alimentan el color del futbol español. Por ahora, la afición colchonera puede respirar tranquila: Julián Álvarez se queda.