Una fiesta que comenzó mirando hacia los balcanes está a punto de encontrarse nuevamente con México. Lemon Bucket Orkestra prepara una gira por nuestro país durante octubre con una propuesta en la que conviven música tradicional de Europa del Este, metales, punk y una energía que convirtió a la agrupación internacional en una auténtica celebración sobre el escenario. Esta vez, sin embargo, habrá un ingrediente diferente: después de años explorando principalmente sonidos europeos, la banda comenzó a incorporar cumbia y otras influencias latinoamericanas en sus nuevas composiciones.

En entrevista exclusiva con CONTRA, Oskar Lambarri, único mexicano dentro de Lemon Bucket Orkestra, habló sobre este regreso que tendrá un significado especialmente personal. El músico es originario de San Miguel de Allende, Guanajuato, y durante su juventud asistía al Festival Internacional Cervantino como parte del público; ahora volverá a esos mismos espacios convertido en integrante de una agrupación que ha recorrido escenarios de diferentes partes del mundo.

Lemon Bucket Orkestra llega al Festival Cervantino 2026 pero hará una parada en la CDMX / Especial

¿Cuándo y dónde se presentará Lemon Bucket Orkestra en México?

La gira arrancará el 11 de octubre en la Ciudad de México, dentro del Festival Cultura UNAM. Posteriormente, la agrupación viajará a Pachuca para presentarse el día 13 en la Feria de San Francisco; el 14 llegará a San Miguel de Allende para realizar un taller de danza folclórica eslava y el 15 tocará en El Sindicato. El recorrido continuará el 16 en Guanajuato con el Festival Internacional Cervantino y terminará el 17 de octubre en el Centro Cultural Bretón de Guadalajara.

Para Lambarri, la participación en el Cervantino representa uno de los momentos centrales del viaje, no solamente por la relevancia del festival, sino porque significa regresar profesionalmente a uno de los lugares que formaron parte de su juventud.

“Fuimos invitados al Cervantino, que pues para nosotros es algo ahora sí que de lo máximo, es un gran orgullo y pues también más para mí porque, bueno, pues yo soy el único mexicano en la banda”, explicó Oskar.

Hablar de Lemon Bucket Orkestra, es sinónimo de baile y mucha fiesta / Especial

Del público del Cervantino a tocar en su escenario

El regreso a Guanajuato cierra de alguna manera un círculo personal para el músico mexicano. Antes de emigrar a Canadá, Lambarri creció en San Miguel de Allende y recuerda al Cervantino como uno de los acontecimientos culturales que esperaba para descubrir agrupaciones, escuchar música y vivir el ambiente que cada año transforma a Guanajuato.

“Era los festivales a los que yo iba de chavo con mis amigos (...) es ahora sí que un sueño hecho realidad para mí, el finalmente ser invitado a ir al Cervantino”, recordó.

Ahora el escenario será completamente distinto: ya no llegará únicamente como espectador, sino como parte de Lemon Bucket Orkestra, proyecto internacional que comenzó con pocos integrantes y que llegó a contar con alrededor de 18 músicos mientras llevaba su propuesta por Europa, Australia, Corea y otros territorios.

La banda alista varias canciones pero ahora con un toque más latino / Especial

Lemon Bucket Orkestra estrenará canciones con sabor latino

México también podrá escuchar una transformación importante en el sonido de la agrupación. Después de 16 años trabajando principalmente con música de raíz europea, Lemon Bucket Orkestra comenzó a desarrollar material en el que las influencias latinoamericanas ocupan un espacio mucho más evidente.

Lambarri adelantó que actualmente existen cuatro o cinco canciones nuevas que todavía no han sido grabadas, pero que ya forman parte de los conciertos. Algunas incluso incorporan frases en español con la intención de construir un puente más directo con el público latinoamericano.

“Esta es la primera vez que estamos ya componiendo canciones con una onda latina, ya le estoy metiendo yo un poquito más de nuestro sabor”, adelantó.

La incorporación de estos elementos no es casual. Durante sus viajes, Oskar ha observado cómo ritmos latinoamericanos comenzaron a aparecer con mayor frecuencia en proyectos europeos, particularmente la cumbia, que actualmente identifica como una de las influencias más visibles de nuestra región fuera del continente.

Lemon lleva16 años trabajando principalmente en música de raíz europea / Especial

La cumbia también llegó hasta Europa del Este

Para Lambarri, Latinoamérica atraviesa un momento de importante exposición cultural en otras regiones. En sus recorridos ha encontrado desde interés por la comida mexicana hasta músicos que incorporan elementos provenientes de este lado del mundo.

“Todo el mundo está metiéndole un poquito de cumbia a las cosas y también es una de las influencias que empezamos nosotros a meter a nuestra banda”, explicó.

Esa combinación encaja con la filosofía que Lemon Bucket Orkestra ha desarrollado desde sus primeros años. Aunque inicialmente el objetivo era interpretar canciones tradicionales respetando sus raíces, las personalidades y antecedentes musicales de sus integrantes terminaron transformando progresivamente el sonido de la agrupación. El punk, el rock y otras influencias comenzaron a mezclarse con el folclor europeo hasta construir una identidad propia.

¿Qué tienen en común México y los balcanes?

Aunque México y países como Serbia pueden parecer culturalmente distantes, Oskar encontró durante sus viajes varias similitudes. Una de las más evidentes aparece precisamente en la música: grandes agrupaciones dominadas por trompetas, trombones, tubas y otros instrumentos de metal recuerdan inevitablemente a las bandas tradicionales mexicanas.

Pero la conexión, asegura, va mucho más allá de los instrumentos. La vida comunitaria, las fiestas, las canciones populares e incluso algunas expresiones musicales le han permitido encontrar puntos en común entre ambos territorios. Para Lambarri, esos encuentros demuestran que las diferencias culturales pueden ser menores de lo que parecen a primera vista.

“No, no, yo veo muchas similitudes, específicamente en el este de Europa, con nuestra onda latina”, señaló.

Incluso encontró un fenómeno inesperado durante sus viajes: la enorme popularidad que tuvieron las telenovelas mexicanas en Serbia durante las décadas de los ochenta y noventa. Oskar recordó haber conocido personas que aprendieron español prácticamente escuchando producciones mexicanas junto a sus familias.

“Las telenovelas mexicanas, todas, todas se las estaban comiendo ahí en Serbia, en los ochentas y los noventas, pero así, como pan caliente”, contó.

¿Qué significa ser punk para Lemon Bucket Orkestra?

La palabra punk dentro de Lemon Bucket Orkestra tampoco está limitada al sonido. Para sus integrantes tiene más relación con una actitud frente al mundo que con una estética, un género musical o una manera específica de vestirse.

“Nosotros lo que tomamos es la actitud, básicamente, no es necesariamente la música, no es necesariamente la manera de vestirse”, explicó Oskar.

Esa postura está relacionada, según Lambarri, con cuestionar lo establecido, defender los derechos humanos y buscar que las personas tengan libertad para decidir cómo quieren vivir mientras no dañen a los demás. Musicalmente, la banda también recupera parte de esa energía interpretando algunas canciones tradicionales a velocidades mucho mayores de las habituales.

Música que también busca crear comunidad

La agrupación ha llevado esa filosofía más allá de sus conciertos. Uno de sus proyectos más ambiciosos fue Counting Sheep, una obra musical inmersiva inspirada en el conflicto entre Ucrania y Rusia que buscaba colocar al público frente a las consecuencias humanas de una guerra mediante canciones tradicionales ucranianas y una puesta en escena participativa.

Lemon Bucket Orkestra también ha participado en eventos para recaudar fondos y actividades enfocadas en fortalecer comunidades, algo que forma parte de la filosofía que sus integrantes desarrollaron desde sus primeros años en Toronto.

“No somos nada más una banda que toca para ganar dinero, sino que también nos importa y nos interesa mucho el cómo está la comunidad alrededor de nosotros”, aseguró Lambarri.

Ahora esa mezcla de fiesta, punk, música balcánica, resistencia y comunidad regresará a México con un nuevo elemento. Lemon Bucket Orkestra llegará en octubre con canciones todavía inéditas, un acercamiento cada vez mayor hacia la cumbia y los sonidos latinos y, para su único integrante mexicano, con la oportunidad de regresar al Cervantino desde un lugar que años atrás parecía lejano: ya no entre el público, sino arriba del escenario.

Próximas presentaciones : 

  • 11 de octubre — Ciudad de México Festival Cultura UNAM 

  • 13 de octubre — Pachuca Feria de San Francisco

  • 14 de octubre — San Miguel de Allende Taller de danza folclórica eslava

  • 15 de octubre — San Miguel de Allende El Sindicato 

  • 16 de octubre — Guanajuato Festival Internacional Cervantino

  • 17 de octubre — Guadalajara Centro Cultural Bretón