Los pequeños y medianos negocios de la Ciudad de México tendrán nuevas reglas al momento de recibir una visita o reporte ante el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA). A partir del próximo lunes comenzará a aplicarse “Código Avisa”, una estrategia diseñada para que determinados establecimientos reciban advertencias y oportunidades de corregir irregularidades antes de que la autoridad llegue a la suspensión de actividades.
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El Gobierno capitalino explicó que el cambio busca dejar atrás un modelo centrado principalmente en la sanción y avanzar hacia un esquema de prevención, acompañamiento y regularización, particularmente para pequeños comercios. La estrategia no aplicará de la misma manera para todos los negocios, ya que el procedimiento dependerá del nivel de impacto establecido para cada giro mercantil.
¿Qué negocios podrán recibir avisos antes de una suspensión?
El titular del INVEA, Jorge Salvador Esquinca Montaño, explicó que Código Avisa estará enfocado principalmente en los establecimientos considerados de bajo impacto, entre ellos tiendas de abarrotes, cafeterías, papelerías y talleres mecánicos.
También se contempla un esquema preventivo para comercios de mediano impacto o impacto vecinal, como hoteles, salones de fiestas y restaurantes con determinadas condiciones para la venta de bebidas alcohólicas.
El objetivo será permitir que el propietario o responsable conozca la irregularidad denunciada y tenga oportunidad de corregirla antes de que se adopte una medida más severa.
“La idea es que tratemos de evitar las suspensiones; que lleguemos a un punto en donde no tengamos que suspender. Pero que todos los empresarios nos ayuden para que haya una comunidad contenta con los establecimientos”, dijo.
¿Cómo funcionarán las advertencias de Código Avisa?
Para los giros de bajo impacto, la estrategia contempla un protocolo gradual antes de llegar a la suspensión. La primera fase comenzará cuando exista una queja ciudadana. El establecimiento recibirá un aviso sobre la situación reportada para que tenga oportunidad de corregirla.
Si posteriormente vuelve a presentarse la misma irregularidad, llegará una segunda advertencia, con otra oportunidad para regularizar el funcionamiento del negocio.
En una tercera etapa se emitirá un apercibimiento formal. Si después de estas advertencias continúan los reportes o se mantiene el incumplimiento, entonces la autoridad podrá proceder con la medida cautelar correspondiente.
De acuerdo con el nuevo modelo presentado por las autoridades capitalinas, la intención es que la suspensión sea el último recurso para los negocios pequeños, siempre que no exista una situación que represente un riesgo inmediato para trabajadores, clientes o vecinos.
Restaurantes y hoteles también tendrán oportunidad de corregir
Los establecimientos clasificados como de impacto vecinal o mediano impacto también tendrán un esquema de avisos previos, aunque con condiciones distintas debido a la naturaleza de sus actividades.
En este grupo pueden encontrarse restaurantes con venta moderada de bebidas alcohólicas, hoteles y salones para eventos. El Gobierno capitalino informó que estos negocios estarán sujetos a revisiones relacionadas, entre otros aspectos, con horarios, aforos y cumplimiento de las condiciones bajo las cuales tienen permitido operar.
La filosofía será similar: advertir primero y dar oportunidad de corregir antes de colocar sellos, siempre que la irregularidad detectada no implique una situación grave.
¿Qué negocios no tendrán tres advertencias?
El nuevo esquema no significa que bares, cantinas, centros nocturnos, cabarets o discotecas podrán acumular varias advertencias antes de ser suspendidos.
Los establecimientos considerados de alto impacto o impacto zonal seguirán bajo controles más estrictos. Para ellos, el modelo contempla solamente un apercibimiento previo en determinados casos y la posibilidad de una actuación inmediata cuando exista una infracción grave.
Por ejemplo, situaciones como sobrepasar el aforo permitido, vender alcohol a menores o generar riesgos para los asistentes pueden provocar una intervención inmediata de la autoridad.
Por ello, Código Avisa debe entenderse como una estrategia enfocada principalmente en proteger y regularizar pequeños negocios y no como una eliminación general de las suspensiones.
INVEA también tendrá verificaciones voluntarias
Otro de los cambios será la llamada “verificación voluntaria”, mediante la cual los propietarios podrán solicitar una revisión preventiva para conocer si su establecimiento cumple correctamente con las obligaciones aplicables.
La intención es que los comerciantes puedan identificar y corregir problemas antes de enfrentar una denuncia o procedimiento administrativo, además de recibir orientación sobre documentación y requisitos.
La Secretaría de Desarrollo Económico también participará mediante talleres informativos, con el objetivo de que propietarios y empresarios conozcan mejor sus obligaciones y disminuyan los errores que posteriormente pueden generar sanciones.
Negocios suspendidos podrían reabrir en máximo 10 días hábiles
El nuevo modelo también contempla acelerar los procedimientos para aquellos establecimientos que ya hayan recibido una suspensión. El área de atención ciudadana ofrecerá citas y orientación mediante diferentes canales, incluidos teléfono y correo electrónico, para facilitar que los propietarios entreguen los documentos requeridos y subsanen las irregularidades detectadas.
Una vez cumplidos los requisitos correspondientes, el compromiso anunciado es que la reapertura pueda resolverse en un plazo no mayor a 10 días hábiles. El objetivo es evitar que negocios que ya hayan corregido sus faltas permanezcan cerrados durante periodos prolongados únicamente por retrasos administrativos.
Nuevo modelo también busca combatir corrupción y “coyotaje”
El cambio en las verificaciones no se limitará únicamente a los avisos. El Gobierno capitalino anunció diferentes herramientas destinadas a dar mayor certeza a los comerciantes durante una inspección y reducir espacios para posibles actos de corrupción.
Los verificadores deberán portar uniformes e identificaciones con mecanismos de validación, mientras que las visitas estarán respaldadas por órdenes digitales que permitan comprobar su autenticidad.
Además, se contempla el uso de cámaras corporales durante las verificaciones y mecanismos para que los propietarios puedan corroborar en tiempo real que el personal que llega a su establecimiento realmente pertenece al INVEA.
El objetivo es reducir prácticas como intermediarios, extorsiones o personas que se presenten falsamente como verificadores para exigir dinero a los comerciantes.

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