A casi cuatro décadas de uno de los episodios más recordados en la historia de los Mundiales, Jorge Valdano recordó cómo vivió desde la cancha el polémico gol de la "Mano de Dios". El exseleccionado argentino aseguró que, por la cercanía que tenía con la jugada, nunca tuvo dudas de que Diego Armando Maradona había marcado con la mano.
En entrevista para TV Azteca Deportes, Valdano explicó que desde su posición observó claramente la acción y entendió de inmediato que se trataba de una jugada que el reglamento no permitía, aunque la decisión arbitral terminó validando el tanto.
"Me convertí en cómplice porque fui el primero que llegué a abrazar a Diego"
El exdelantero también confesó que fue el primer compañero en celebrar con Maradona, aun sabiendo que la anotación no era legal. Valdano reconoció que, en ese momento, el contexto del partido ante Inglaterra hizo que el grupo actuara de una manera distinta a la que hubiera ocurrido en otro escenario.
"Me convertí en cómplice porque fui el primero que llegué a abrazar a Diego, sabiendo que el gol no era legal. Pero era contra Inglaterra y, en aquel momento, la sensación es que todo método que empleáramos era legítimo ante lo que nos pedía el pueblo argentino", declaró.
Fue la venganza de la guerra de las Malvinas
Valdano también explicó que con el paso de los años aquel encuentro ha adquirido un significado mucho mayor que el de un simple partido de futbol. Incluso, consideró que el duelo de cuartos de final del Mundial de México 1986 terminó teniendo un peso simbólico superior al de la propia final que Argentina ganó frente a Alemania Federal.
"El partido que Argentina le ganó a Inglaterra en el Mundial del '86 ha alcanzado una dimensión muy superior a la final de la Copa del Mundo con el paso del tiempo. Fue la venganza de la guerra de las Malvinas", señaló.
Para Argentina hubiera sido insoportable perder
Finalmente, Valdano matizó sus palabras al dejar claro que nunca puede compararse un partido de futbol con un conflicto bélico. Sin embargo, sostuvo que desde el punto de vista emocional y simbólico, vencer a Inglaterra representó un alivio para gran parte del pueblo argentino tras la Guerra de las Malvinas.
"Esta es una opinión que hay que entenderla en su justa dimensión. ¿Cómo va a pesar tanto un partido como una guerra? En términos simbólicos, sí. Para Argentina hubiera sido insoportable perder ese partido frente a Inglaterra. De hecho, la dimensión que tenía para nosotros no fue la misma que tenía para los jugadores ingleses, que eran los que habían ganado aquella guerra. Y, con el tiempo, aquel partido no hizo más que aumentar su importancia", concluyó.

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