El Super Bowl LIX pasará a la historia por ser uno de los partidos donde el campeón dominó de principio a fin a su contrincante. La línea defensiva de Philadelphia hizo pedazos a la línea ofensiva de Kansas City, lo que provocó apresuramientos al quarterback Patrick Mahomes, que terminó con dos intercepciones y un fumble.

El mariscal de campo de los Chiefs se mostró irreconocible todo el partido, nunca estuvo cómodo y tuvo una primera parte para el olvido, donde tuvo solamente 23 yardas y dos intercepciones; una de ellas terminó en un pick-six.

Asumió la culpa

En la conferencia de prensa después del partido, Mahomes habló ante los medios y mencionó que toda la culpa de la derrota es suya.

“Asumo toda la culpa por la derrota. Esas pérdidas de balón al principio ellos las capitalizaron, son 14 puntos y es difícil regresar eso”, finalizó el mariscal de campo de Kansas City.